martes, noviembre 06, 2012

Ne sabonni

"Sí, maestro!"

Así contestaba siempre que me llamaba mi maestro. Me levantaba, me acercaba, le daba la razón...

Él me enseño muchas cosas: Educación, decoro, etiqueta, a superar la timidez, a ponerme a prueba frente a un tribunal, a esforzarme, que siempre se puede llegar más alto, más fuerte, con más energía...

También me enseño algo de taekwondo, el deporte que amaba y que le había valido ser abanderado de Korea en los Juegos Olímpicos de Seúl.

Hoy me he enterado de que ya no está entre nosotros. El día 31 de octubre un infarto cerebral se le llevó de nuestro lado.

Rezo para que ahora viva en el Señor y disfrute de la felicidad que nunca acaba.

Gracias por todo, maestro Kim.

sábado, noviembre 03, 2012

¡Me han tratado bien!

Increible, pero cierto. Un servicio de atención al cliente me ha tratado bien.

Yo compro todas las semanas en un supermercado de mi barrio que pertenece a una cadena conocida y con presencia en muchas zonas de España. Como voy con las dos peques y no tengo coche, siempre utilizo el servicio a domicilio que, aunque tiene un recargo, me resulta muy práctico.

Y ya estaba cansada. Semana sí, semana también, recibía parte de la mercancía en mal estado: Refrescos reventados, huevos cascados, conservas que habían perdido el vacío...

Unos plátanos golpeados colmaron mi paciencia la semana pasada, así que fui a que me los cambiaran y a poner una reclamación.

Lo primero que me sorprendió fue que nadie intentara persuadirme para que no la pusiera, que es lo que sucede casi siempre que pides un libro de reclamaciones. Me dieron el impreso, un boli, se ofrecieron a ayudarme con mis hijas mientras lo rellenaba... Muy amables en todo momento.

Me llevé mi copia y la que hay que entregar en consumo y, de momento, ahí quedo la cosa.

Mi sorpresa ha sido hoy, cuando he recibido una llamada de número desconocido y, cuando iba a contestar, ya preparada para mandar a algún comercial pesado al pairo, me preguntan si soy yo, se identifican como servicio de atención al cliente del supermercado, me preguntan si he puesto una reclamación y, acto seguido, me ofrecen llamarme cuando me venga mejor, si no es un buen momento. ¡Se ofrecen a dejarme en paz, pero.sin pasar del tema! Inaudito.

Han querido confirmar mi queja, saber si había hablado con la encargada y qué me había dicho, pedirme disculpas, asegurarme que tomarán medidas al respecto y solicitarme que vuelva a quejarme si vuelve a suceder, para lo que me han ofrecido un teléfono gratuito.

Cuando he colgado, me sentía como una persona. No era sólo un número, cuya opinión es irrelevante. Me han tratado con cortesía y respeto, aceptando, no sólo que puedo tener razón, sino, además, que ellos tienen que hacer algo al respecto si es así.

El lunes, cuando vaya a la compra, pediré otra hoja, pero esta vez no será de reclamaciones. Me han tratado bien y quiero que sepan que lo valoro. Voy a escribir una carta de agradecimiento, porque creo que se lo han ganado.

sábado, septiembre 08, 2012

Te quiero

Hoy quiero escribir a mi marido para decirle que le quiero.

Nos casamos hace poco más de tres años, después de 7 años de conocimiento progresivo, que concluyeron tras dos años de noviazgo.

Todos los días, tengo que dar gracias a Dios por la familia que hemos formado. Somos un matrimonio feliz, con dos hijas maravillosas.

No tenemos muchas seguridades en nuestra vida. Nos casamos sin piso, sin coche... Apenas unos ahorros, que cualquier día nos robará el banco, son el único colchón si la cosa se tuerce.

Tampoco tenemos trabajos muy estables. Él tiene un contrato temporal y yo, aunque lo tengo indefinido, no sé qué será de mí mañana.

No, no soy victimista. Éste es el camino que hemos elegido y lo hemos hecho con conocimientos de causa, asumiendo los riesgos y poniendo nuestra esperanza en poder afrontar los problemas que vayan llegando. No diré que no tengamos miedo ante la incertidumbre, pero lo más importante lo tenemos cubierto, porque nos tenemos los 4, pero, especialmente, porque yo le tengo a él y él me tiene  a mí. Juntos saldremos de lo que sea.

Tampoco quiero ser desagradecida, porque tenemos una familia y unos amigos estupendos, tanto él como yo, que nos ayudan cuando es necesario, según sus posibilidades. No sólo hablo de dinero, sino también de tiempo, responsabilidad, cariño...

Estamos dispuestos a hacer sacrificios el uno por el otro. En nuestra maleta, sólo van 4 cosas, las 4 de las que no podemos prescindir: Él, las dos peques y yo. Todo lo demás está bien, y puede o no tener cabida, pero es prescindible.

Mi marido y yo somos diferentes a muchos niveles, gracias a Dios, y empezando por él.

Yo creo en un Dios personal que ha salvado a la humanidad a través de su Hijo Unigénito, Jesucristo.

Mi marido es ateo.

Incluso esta diferencia, la más importante que se me puede ocurrir, no es suficiente para separarnos. Los dos nos queremos y respetamos. Hablamos con franqueza y con cariño y buscamos la felicidad del otro, donde encontramos la felicidad mutua.

Él es mi héroe, que llega en mi ayuda cuando lo necesito.

Él es mi bastión, donde me refugio de los problemas que me golpean.

Él es mi niño, a quien miro con cariño y con ternura mientras duerme.

Él es mi marido, el compañero al que he confiado el resto de mi vida.

Él es Dios en mi vida, la persona que Dios pensó para mí, antes de crear el mundo, para que no estuviera sola.

Gracias, Mi Amor, porque eres la persona más importante de mi vida y todos los días me alegro de haberte conocido, haberme enamorado de ti, haberme comprometido contigo, haber puesto mi felicidad en tus manos, haberte tenido al lado mientras dormía, haber encontrado uno de tus calcetines tirado en algún lado, haberte dado otro beso, haberte llamado para ver dónde estabas, haber cenado contigo y haberte dado un beso antes de acostarme, para (en algún momento) volver a dormir a tu lado y afrontar juntos un nuevo día.

TE AMO.

miércoles, julio 25, 2012

Cabeza de perro

Noche de verano. Calor sofocante en Madrid. Huele a humedad.

Por la ventana se ve el movimiento de las ramas. La abro y oigo el sonido de los objetos arrastrados por el viento, las hojas de los árboles rozándose.

Aires de tormenta.

La humedad en el ambiente trae promesas de frescor y olor a vida.

Una luz rasga la noche. El trueno se hace esperar.

Las nubes están lejos.

Mi cabeza por la ventana. El rechinar de las poleas. Ropa seca todavía, mejor rescatarla ahora.

Aire freco. Aire húmedo. Aire que acaricia mis sentidos.

Todo está hecho. No hay más que recoger. Pero yo no me recojo.

Medio cuerpo por la ventana. Cara a contraviento. Pelos a la virulé.

Cabeza de perro.

miércoles, julio 11, 2012

Inmortal

"La materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma."

Soy una chispa de la gran explosión del Big Bang.

Soy partículas fundamentales del universo, moléculas de la galaxia, polvo de estrellas.

Soy tierra. Soy aire. Soy fuego. Soy agua.

Soy aminoácidos de la primera proteína.

Soy hija de la primera célula.

Soy fruto de la unión de células del primer organismo pluricelular.

Soy una monera, una protista, un hongo, un vegetal, un animal.

Soy un trilobites, un dinosaurio, un mamut, el primer homínido, el primer homo sapiens sapiens.

Soy africana, europea, asiática, americana, oceánica.

Soy mujer. Soy hombre.

Soy niña. Soy anciano. Soy joven. Soy madura.

Soy parta. Soy medo. Soy egipcio. Soy romana. Soy judía. Soy asirio. Soy griego. Soy fenicia.

Soy noble. Soy plebeyo.

Soy cristiano. Soy musulmana. Soy budista. Soy animista. Soy panteísta. Soy atea.

Soy científico. Soy chamán. Soy fraile.

Soy madre. Soy padre. Soy abuelo. Soy nieta. Soy hijo.

Soy todo. Soy algo. Soy principio. Soy fin.

Soy presente. Soy pasado. Soy futuro.

Soy inmortal.

Y, si todo eso es mi cuerpo, mi materia, mi ser tangible, ¿no es limitado pensar que lo que es mí alma, mi espíritu, mi ser intangible, tiene fecha de caducidad?

sábado, julio 07, 2012

Con la muerte en los talones

Todo empezó el miércoles pasado, cuando una llamada perdida de mi padre me mosqueó por la hora y lo infrecuente. Pensé que igual había pasado algo, pero como sólo tenía esa llamada, no había insistido, ni me había llamado nadie más, pensé: "Será cualquier chorrada."

Cuando le llamé no cogía, así que esperé a que me llamara él.

Su llamada llegó conmigo de camino al parque con las dos pequeñas. ¿El mensaje? "Se ha muerto tu prima."

Una prima mía que estaba sana y lozana como una manzana había tenido un accidente y había muerto. Una chica joven, de 34 años, con un montón de ilusiones y sueños que no llegarían a realizarse.

Al día siguiente, mi padre volvió a llamarme. Esta vez, quería hablar de nuestro perro. La verdad es que lo vi venir y estaba todo lo preparada que se puede estar para estas cosas.

Hace unos meses, mi padre y yo habíamos hablado de ese día, y él sabía que yo quería estar allí, acompañando al amigo que tantas veces me había hecho compañía a mí en lo bueno y en lo malo. Lo consideraba mi responsabilidad: Mi perro para lo bueno y para lo malo.

Al día siguiente, después de la hora de cerrar, llegamos a nuestro veterinario e hicimos lo que había que hacer. Fue duro, pero a la luz de lo de mi prima, una coge perspectiva y, aunque era un perro maravillosos, era eso: Sólo un perro.

Esa reflexión es muy racional y, como he dicho, te da perspectiva, pero la tristeza, la sensación de pérdida... los sentimientos en general, no es que sean muy racionales.

El lunes, pasadas ya estas desgracias, mi madre apareció por sorpresa en casa para ver a sus nietas. No llevaba una hora cuando le llamó una amiga suya. El hermano de una de mis mejores amigas de la infancia había muerto (la amiga le llamaba porque había sido compañero de clase de mi hermano y de su hijo) y querían quedar con mi madre para ir al tanantorio.

Ni cortas ni perezosas, nos organizamos para ir al pueblo donde viven mis padres (donde estaba el tanatorio) e ir a presentar nuestros respetos. Mi hija mayor se quedó con su tío, pero la pequeña no hubo dónde dejarla, así que mi madre y yo nos turnamos para entrar a dar pésames, abrazos y mensajes de apoyo.

Cuando, en menos de una semana, te pasan todas estas cosas, no puedes dejar de pensar en todas las caras que tiene la muerte.

Dos personas jóvenes, con una vida llena de ilusiones y proyectos por delante. En un caso, sin avisar; en el otro, tras dos años de lucha contra la leucemia. Dos vidas, dos dramas, dos familias hechas polvo, montones de amigos desolados...

Podría ser yo, pero también mi marido, o alguna de mis hijas. Podrían ser mis hermanos, mis padres. Podría ser cualquiera de nuestros amigos, compañeros de trabajo, vecinos.

La muerte no distingue. No entiende de edades, clases sociales, nivel educativo... Cuando llega, llega y ya está. No hay marcha atrás. Es irrevocable.

La maleta hecha. Eso es lo que se suele decir a las personas que creen en Dios y en una vida postmortem. La maleta hecha "porque no sabemos el día ni la hora."

Pero, ¿y para la muerte de los que amamos? ¿Podemos estar preparados para eso?

martes, mayo 01, 2012

Crisis social

Estamos saturados de oír hablar de esta crisis económica que, como muchos denuncian, tiene su origen en una crisis de valores (hacerse rico, a cualquier precio, sin esfuerzo, especulación, robo, desprecio por las necesidades del otro, explotación...).

La crisis económica no terminará si no acabamos antes con la crisis de valores que la causó.

En cualquier caso, el motivo de esta entrada es la crisis fruto de la suma de las dos anteriores: La crisis social.

La crisis social es la merma de derechos de los ciudadanos. Empezó como una crisis de hecho: Derecho al trabajo (las cifras de paro se comentan solas), a la vivienda (40 desaucios diarios en Madrid), a la propiedad privada (aumento del número de inmuebles ocupados por necesidad o como protesta)... Y luego se instaló en el aparato legislativo:  Pérdida de derechos laborales (las dos últimas reformas laborales), de derechos sanitarios (mirad cómo se va a instaurar el.copago), de equidad (que se lo digan a las personas dependientes), de igualdad de oportunidades (a ver cómo gestionan la integración con el aumento de ratios en la aulas), a la vida incluso (legalización del aborto libre)...

Diría que es nuestro país, pero me quedaría corta. Nuestro mundo hace aguas. Y la pregunta no es a dónde iremos, sino qué podemos hacer para reflotarlo.

Una vez leí que la pregunta no es qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos, sino qué hijos vamos a dejar a nuestro mundo. Si respondemos correctamente a ambas, ahí está nuestra esperanza.

Hace falta gente con ganas de luchar. ¿Te apuntas?

jueves, enero 05, 2012

Flujos de migración

Durante nuestros años de bonanza, España se convirtió en país de acogida para inmigrantes, sobre todo del hemisferio sur y China (todo el mundo tiene inmigrantes de China, porque son un montón). En general, se trataba de personal no cualificado, de baja cualificación o de alta cualificación no homologada, por lo que siempre terminaban trabajando en puesto de baja o nula cualificación.

Aún así, como, en España, trabajar en la obra ha dado más dinero que tener un doctorado, vivían bastante bien y, a la mínima, hacían por traer a la familia, tanto descendente (hijos, nietos...), como ascendente (padres, abuelos...) y laterales (hermanos, primos...).

Algunos no vivían tan bien, o habían venido para sacar un dinerillo que mandar a casa e intentar volverse en cuanto pudieran. Y eso hicieron en cuanto la cosa empezó a ponerse fea.

A unos y otros, se les invitó al "retorno voluntario" cuando empezó la crisis, porque el ladrillo ya no daba y el tema del paro empezó a notarse antes entre los profesionales no cualificados. No obstante, la mayoría había venido para quedarse, muchos tenían ya a sus hijos creciendo aquí, algunos hasta se habían atrevido a meterse en una hipoteca, un coche... Vamos, que habían venido para quedarse y no querían marcharse.

Pero la crisis continúa y, aunque querían quedarse, algunos han tenido que marcharse, no siempre "de vuelta a casa", sino a terceros países con mejores opciones para ellos y sus familias. Y lo mismo pasa entre los españoles. Hemos pasado de acoger inmigrantes a emigrar, como hicieron tantas generaciones antes que la nuestra.

Sin embargo, como "Spain is different", nosotros no exportamos mano de obra poco cualificada, en la que se ha invertido pocos recursos formativos, económicos y sociales. Nosotros exportamos a la gente con sus carreras, sus másters, sus doctorados... Gente con idiomas, educación, bien formada, buen nivel profesional... Nuestros emigrantes no son tipos que se vayan a poder sustituir en dos patadas, porque la formación que se llevan supone muchos años de esfuerzo, trabajo y sacrificios.

En pocas palabras, hemos invertido social, formativa y económicamente en una serie de sujetos de los que alegremente nos estamos desentendiendo.

Los dejamos marchar porque, total, aquí no hay ni trabajo, ni futuro, ni nada... Además, "son jóvenes", esos que sólo sirven para becarios, aunque tengan un currículum que ya lo querrían sus jefes.

Nadie ha hecho nada, ni este gobierno, ni el anterior. Nadie ha puesto el grito en el cielo porque estamos echando fuera a los recursos más valiosos de este país: Sus jóvenes más capaces.

Si no teníamos suficiente problema demográfico por la baja natalidad, además, echamos a los pocos jóvenes que teníamos y que, por si no fuera suficiente, tenían sobre sus hombros la responsabilidad de ser los padres de la siguiente generación de españoles. Pero ni ellos cotizan aquí, ni lo harán sus hijos, que serán británicos, alemanes, franceses, canadienses, norteamericanos...

Algunos se preocupan por si la crisis de deuda (pública y privada) durará un año más o menos. Sin embargo, igual deberíamos empezar a pensar en las secuelas a largo plazo que va a tener, porque esta generación que se está perdiendo para nuestro país (la mejor formada de la historia) será irrecuperable.

viernes, noviembre 18, 2011

Razones para no cohabitar antes del matrimonio

El otro día, charlando con unos amigos, alguien comentó que la gente no debería casarse sin haber cohabitado antes y la mayoría parecía estar de acuerdo. Sin embargo, no es mi opción personal (mi marido y yo no cohabitamos antes de casarnos y estamos muy felices de ello) y me apetece reflexionar sobre ello.

Nosotros lo hubiéramos tenido muy fácil para irnos a vivir juntos. De hecho, durante un año, cada uno vivió en su propia casa (emancipado), por lo que sólo el hecho de compartir los gastos hubiera tenido evidentes ventajas económicas. Pero teníamos buenas razones para no cohabitar antes de casarnos y, a continuación, me gustaría exponer algunas, puesto que pueden servir a algunas personas a comprender mejor las razones por las que muchas personas preferimos esperar al matrimonio para cohabitar. 

1. Cohabitar es distintos de convivir

Hay gente que confunde convivir con cohabitar. 

La convivencia se desarrolla con todas las personas con las que entramos en contacto cada día. Es el proceso de relación que existe entre las personas y puede ser más o menos íntima, dependiendo de las personas y su nivel de interacción. 

La cohabitación es vivir bajo el mismo techo, generalmente también en el mismo lecho. 

Para saber si la convivencia matrimonial puede tener éxito, lo importante es convivir, no cohabitar. Es decir, no necesitas vivir en la misma casa que alguien y acostarte con ese alguien para tener información suficiente para saber si tu convivencia es feliz con esa persona. De hecho, la convivencia es una de las bases del noviazgo y se debe cuidar y potenciar todo lo posible, para conocer mejor al otro y conocerse mejor a uno mismo. 

Mi marido y yo no cohabitamos, pero convivimos muchísimo durante nuestro noviazgo y no nos hemos llevado sorpresas en la convivencia matrimonial, porque el proceso de conocimiento del otro había sido el adecuado, sin necesidad de cohabitación. 

2. El amor debe ser probado, no puesto a prueba

Una de las principales razones que esgrime la gente para cohabitar antes del matrimonio es la puesta a prueba de la relación que, en última instancia, es poner a prueba al otro. 

El matrimonio debe ser una entrega al otro sin reservas, dándose completamente y estando dispuesto a recibir completamente al otro, con todo lo bueno y todo lo malo. Poner a prueba al otro de esta manera demuestra las reservas que uno tiene a entregarse al otro y, aunque después se alcance un estado matrimonial, la semilla de la desconfianza está sembrada y regada por ese periodo de prueba al que hemos sometido nuestro amor. En el fondo, es como decir al otro que no puedes quererle del todo, así que es mejor ponerlo a prueba antes y a ver si eres capaz de seguir queriéndolo de todas formas. 

3. La cohabitación hace perder independencia a la hora de decidir

Al cohabitar con alguien, la relación deja de circunscribirse a sí misma, ya que su continuidad y armonía no afectan sólo al plano afectivo de la vida de los miembros de la pareja; sino también a otros aspectos como el domicilio, la situación económica (no hablemos ya si en este sentido hay dependencias en alguna dirección), la estabilidad familiar (hay parejas que deciden tener hijos antes de casarse y otras en las que los hijos se aportan desde relaciones anteriores)... Por tanto, aceptar que la relación no funciona o contener presiones por parte del otro se convierte en algo mucho más complejo, puesto que no es sólo la relación per se lo que está en juego, sino toda la estructura vital de la persona.

4. No es lo mismo matrimonio que bodorrio

Hay algunas personas que confunden el matrimonio con la boda. Incluso hay quien confunde la boda con una fiesta multitudinaria que sirve para sacar dinero a los invitados.

El matrimonio es la unión indisoluble entre un hombre y una mujer con el fin de compartir sus vidas hasta el final y fundar una familia.

Como algunos habrán comprendido nada más leer la definición, ni todos los que están casados constituyen matrimonio, ni todos los que no están casados dejan de ser por ello un matrimonio.

En este sentido, la Iglesia es muy clara y por eso existe la nulidad matrimonial, pero no el divorcio. Uno no puede dejar de estar casado, pues la unión es indisoluble y hasta el fin de la vida. Sin embargo, puede no haber estado casado nunca, puesto que jamás ha hecho realmente este compromiso, aunque haya cohabitado con una persona durante mucho tiempo e, incluso, haya firmado algún tipo de documento.

De hecho, la cohabitación antes del matrimonio tiene dos problemas en este sentido: Que la boda lo cambie todo y que la boda no cambie nada.

Cuando la boda no cambia nada...

Una pareja que ya ha cohabitado y ha hecho el compromiso matrimonial puede no encontrar razones para "legalizar su situación" puesto que no va a aportar nada a su relación. Sin embargo, parece algo razonable pensar en la bondad de que tu relación y tu compromiso sean públicos y, si tienes creencias religiosas, no puedo comprender que no quieras que esté bendecida por Dios.

Otra pareja podría "legalizar su situación" y seguir a prueba, como hasta ese momento.

Estas situaciones tienen sus riesgos, especialmente cuando uno de los miembros de la pareja piensa que está viviendo una de las opciones y el otro piensa que está viviendo en la otra. En algún momento, esa discrepancia se hará patente para gran sufrimiento de ambos; pero especialmente de aquel que pensaba falsamente que tenía una vida matrimonial y descubre que, no sólo seguía a prueba, sino que, además, igual no ha pasado dicha prueba.

Cuando la boda lo cambia todo...

Hay otras parejas que consideran que la boda tiene que cambiar algo en la relación. Esto puede ser muy positivo para las parejas que decidan que el periodo de prueba ha concluido, pues por fin podrán iniciar una convivencia entregada en lugar de una cohabitación a prueba.

Sin embargo, existe un cierto número de parejas que no sobrevive a este cambio de situación. De repente, uno o ambos miembros de la pareja sienten que han perdido algo y no han ganado nada. Ven que se han atado definitivamente a alguien y eso les agobia, sin darse cuenta de que lo que han hecho ha sido entregarse y recibir completamente al otro. Lo que debería ser una entrega hermosa y desinteresada se convierte en una atadura insoportable.

Por supuesto, todas estas reflexiones tienen sentido para aquellos que entendemos el matrimonio según la definición que he dado. Aquellos que no creen en el matrimonio, porque no son capaces de aceptar esa entrega mutua y definitiva como una realidad aplicable a ellos o a los demás, vivirán siempre a prueba y, por tanto, jamás constituirán un matrimonio como lo entendemos los cristianos; reduciéndose a los límites del casamiento civil que es uno de los contratos sociales más cutres y de menos valor legal de nuestro tiempo; en la medida en que, actualmente, cualquiera de los contratantes puede romper el contrato a su discreción sin periodo de espera o de alegaciones. No conozco ningún tipo de contrato que tenga tan poco valor.

Pero bueno, eso ya va con las creencias y los valores de cada uno. 

viernes, octubre 21, 2011

No me fío de ETA

La banda terrorista ETA ha comunicado el cese de la violencia. 

El comunicado publicado en GARA es breve y nos da mucha información, entre lo que dicen y lo que callan. 

La prensa se muestra más o menos optimista, dependiendo de los intereses políticos implicados, y las reacciones de los dirigentes de los partidos son comedidas, pero intentando sacar algo de beneficio de las circunstancias. 

Qué duda cabe que el comunicado se publica justo un mes antes de las elecciones generales con el fin, por parte de ETA, de obtener rédito político para sí mismos y para aquellos que les han apoyado. ETA estará en las instituciones y los asesinos volverán a estar en las listas, con la prebenda de que ya no apoyan violencia alguna. 

Si me permitís, hagamos un análisis del comunicado: 


"ETA considera que la Conferencia Internacional celebrada recientemente en Euskal Herria es una iniciativa de gran trascendencia política. La resolución acordada reúne los ingredientes para una solución integral del conflicto y cuenta con el apoyo de amplios sectores de la sociedad vasca y de la comunidad internacional."

Qué duda cabe de que la conferencia ha sido un éxito para ellos, que la han orquestado, y les ha puesto en la escena internacional como una especie de fuerza de liberación, y no como el grupo terrorista y criminal que son. Así mismo, han sido puestos al mismo nivel que el estado de derecho, como si hubiera dos bandos, cuando, en realidad, aquí sólo había una banda que ha asesinado a los largo de 5 décadas a 829 personas, hombres, mujeres y niños; además de otros tantos secuestros, extorsiones y amenazas; y un estado que ha perseguido a los asesinos y criminales.

"En Euskal Herria se está abriendo un nuevo tiempo político. Estamos ante una oportunidad histórica para dar una solución justa y democrática al secular conflicto político. Frente a la violencia y la represión, el diálogo y el acuerdo deben caracterizar el nuevo ciclo. El reconocimiento de Euskal Herria y el respeto a la voluntad popular deben prevalecer sobre la imposición. Ese es el deseo de la mayoría de la ciudadanía vasca."

Es curioso que los asesinos hablen de dar una solución justa y democrática a nada, cuando llevan desde sus inicios atentando contra la justicia y, desde su instauración tras el franquismo, contra la democracia. Hablan de violencia y represión, que sólo han ejercido ellos, e intentan aleccionar a aquellos que hemos padecido sus infamias sobre el diálogo y el acuerdo. 

Siempre me hace gracia que hablen de la voluntad de la ciudadanía vasca, teniendo en cuenta que los vascos han sido aterrorizados por esta gente durante 5 décadas, llegando algunos a elegir exiliarse de su tierra con tal de poder llevar una vida normal. 

Miembros de mi familia han salido del país vasco por la presión de esta gente, otros se han quedado viviendo con miedo de no poder hablar abiertamente de lo que piensan ni en sus propias casas, por si les oían los vecinos, y algunos han estado directamente amenazados con ser asesinados por estos sujetos. Como comprenderéis, me hace mucha gracia que hablen de la voluntad de los vascos. 

"La lucha de largos años ha creado esta oportunidad. No ha sido un camino fácil.  La crudeza de la lucha se ha llevado a muchas compañeras y compañeros para siempre. Otros están sufriendo la cárcel o el exilio. Para ellos y ellas nuestro reconocimiento y más sentido homenaje."

Ni una palabra de condolencia a sus víctimas. Ni una muestra de arrepentimiento por sus delitos. Un homenaje a los asesinos. 

Lo que ellos llaman lucha ha sido el régimen del terror para todos los demás. Sin embargo, eso no importa. Parece que encuentran injusto que los asesinos tengan que pagar el precio de la sangre inocente derramada, o que vivan en una situación de búsqueda y captura por su actividad criminal. 

Y sus muertos... Muertos matando, algunos por accidentes con los explosivos destinados a otros, cuyo único delito era no pensar como ellos; otros por enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad; algunos por el GAL, por qué negarlo, que fue una chapuza de nuestros políticos y demostró que es preferible utilizar las herramientas que la democracia nos ofrece... Muertos, en cualquier caso, como parte de una forma de vida violenta, que desprecia la vida del otro y se convierten mártires entre los asesinos. 

Lo siento, pero los únicos que merecen reconocimiento en este punto son sus víctimas: Los muertos, sus familiares, los heridos, algunos con graves secuelas, las personas que han perdido años de su vida privadas de libertad por no cooperar con sus intereses, los que han vivido con miedo, los que han tenido que exiliarse de su tierra para poder llevar una vida normal, los que han elegido quedarse, jugándose la vida cada día y viviendo la perpetua vigilancia de los asesinos y sus guardaespaldas... Esos son los que merecen un homenaje y reconocimiento. 

"En adelante, el camino tampoco será fácil. Ante la imposición que aún perdura, cada paso, cada logro, será fruto del esfuerzo y de la lucha de la ciudadanía vasca. A lo largo de estos años Euskal Herria ha acumulado la experiencia y fuerza necesaria para afrontar este camino y tiene también la determinación para hacerlo."

Euskal Herria ha aprendido a golpe de tiro, bomba, cóctel molotov, disturbios, extorsiones, amenazas... La imposición de la violencia y los violentos ha hecho mella en una sociedad en la que la gente no se atrevía ni a ir a votar, no fuera a ser que se descubriera a quién votaban y sufrieran represalias. 

Sin embargo, es cierto que la ciudadanía vasca ha luchado. Han salido a la calle innumerables veces a decir a estos sujetos que no les representaban, que no les querían, que no les apoyaban y que les dejaran en paz. La ciudadanía vasca tiene mucha experiencia en lo que es sufrir en sus carnes el terrorismo y al imposición de los violentos y, por supuesto, tiene la fuerza y la determinación de no seguir viviendo en manos del terror que esta gente les ha impuesto durante 50 años. 

"Es tiempo de mirar al futuro con esperanza. Es tiempo también de actuar con responsabilidad y valentía." 

Veremos si esa esperanza es para todos, o sólo para ellos. Si esto es real, o vuelven a las armas, las extorsiones y la violencia si las cosas no salen como ellos quieren. Ya han demostrado en ocasiones anteriores que su palabra no vale nada. 

También habrá que ver si actúan con responsabilidad y valentía, entregándose a las fuerzas de seguridad del estado para recibir un juicio justo por sus crímenes, especialmente aquellos que tienen sus manos manchadas de sangre. Personalmente, lo dudo. Al fin y al cabo, hablamos de las personas valientes que ponen una bomba y corren, pegan un tiro en la nuca y no piden perdón después de matar a un niño. 

"Por todo ello, 

ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada. ETA hace un llamamiento a los gobiernos de España y Francia para abrir un proceso de diálogo directo que tenga por objetivo la resolución de las consecuencias del conflicto y, así, la superación de la confrontación armada. ETA con esta declaración histórica muestra su compromiso claro, firme y definitivo."

En primer lugar, no hay una confrontación armada. Hay unos asesinos y unos asesinados. Hay unas fuerzas de seguridad del estado persiguiendo a una banda criminal. Hay un conflicto basado en una violencia absurda y estéril que ha hecho sufrir a todos los españoles a lo largo de este tiempo. 

Así mismo, no veo dónde está el compromiso claro, firme y definitivo. No deponen las armas. No desarticulan los comandos. No disuelven el grupo terrorista y criminal que conforman. No se entregan a la justicia. No están dispuestos a hacer frente a las consecuencias de sus actos y, si bien entiendo que, si se entregan, es razonable hacer ciertas concesiones sobre duración de las penas o amnistías en caso de que no haya delitos de sangre; no percibo aquí la más mínima intención de reconocer sus errores. 

Al contrario, pretenden emplazar como iguales a los gobiernos de dos estados soberanos, como si ellos representaran a alguien y no sólo a sí mismos. 

"ETA, por último, hace un llamamiento a la sociedad vasca para que se implique en este proceso de soluciones hasta construir un escenario de paz y libertad."

La sociedad vasca está sobradamente preparada e implicada en la construcción de un escenario de paz y libertad. El mayor problema que ha existido para poder hacerlo realidad tiene un nombre: ETA, y me parece un insulto a la inteligencia que los que han perturbado la paz y han sido causa de la injusticia pretendan ahora dar lecciones a aquellos que han padecido esa violencia y cuya libertad han coartado. 

Resumiendo: 

1. ETA sigue existiendo por y para sus fines. No disuelve sus comandos. No entrega las armas. No se pone al servicio de la justicia. 

2. Hablan de fin de la violencia, pero no de fin del terror. La amenaza de ETA sigue sobre nuestras cabezas. 

3. ETA está explotando el victimismo internacional para obtener un rédito político de sus acciones criminales. 

4. ETA espera obtener un beneficio de haber estado matando, extorsionando, secuestrando... durante estos años. 

5. ETA se considera un interlocutor válido, al nivel de dos estados soberanos, y habla de democracia, cuando no han sido elegidos por nadie y no se representan más que a ellos mismos. 

6. ETA no se arrepiente de lo que ha hecho. No pide perdón. Considera el asesinato, la extorsión y la violencia como herramientas válidas de negociación; y sus crímenes sobradamente legitimados. 

Por tanto, miro con cautela lo que está pasando, porque no podemos hacer concesiones al terror. La paz es un bien, pero la justicia es un bien mayor. No podemos estar dispuestos a pagar cualquier precio para que nos dejen en paz, porque cuando pagas al extorsionista, le animas a volver a seguir amenazándote, golpeándote, matándote... 

Espero que ETA desaparezca. Lo espero sinceramente. Sin embargo, es algo que aún veo lejos. Ojalá me equivoque.

lunes, julio 11, 2011

La victoria de la vida

Noto que, en ocasiones, parece que tengo una visión un poco pesimista de las cosas, y la realidad que nos rodea no alenta a pensar de otra manera. Sin embargo, la verdad es que sé (no sólo creo, sino que tengo la certeza) que la batalla por la vida está ganada. Al final, habrá un generación que mirará a ésta desde una perspectiva más avanzada y humanista y se escandalizará de las burradas que está haciendo la nuestra, con sus prácticas eugenésicas y autodestructivas en las que algunas personas se adueñan de las vidas de otras, decidiendo arbitrariamente cuándo deben terminar.

Quizá nos miren con lástima, quizá con desprecio, tal vez con misericordia... Pero observarán lo que está pasando y sentirán vergüenza ajena y escándalo por todo lo que estamos haciendo.

La pregunta no es si se derogarán el aborto y la eutanasia (que están intentando legalizar por la puerta de atrás), sino cuándo. ¿Cuántos inocentes, niños y ancianos, sanos y enfermos, guapos y feos, inteligentes y tontorrones, tendrá que morir antes de que pongamos medidas para que este holocausto de inocentes termine?

Ya van millones de niños abortados y miles de enfermos eliminados (igual cientos de miles). ¿Hasta cuándo?

lunes, junio 27, 2011

Testamento vital propuesto por la CEE

Hace un tiempo, escribí la entrada Hablar con propiedad de... Muerte digna. Hoy os propongo la lectura de este testamento vital que nos propone la Conferencia Episcopal 
Española (CEE), incluida dentro de un documento que ha hecho público recientemente como respuesta al intento velado de legalizar algunas formas de eutanasia en nuestro país: "Declaración con motivo del: Proyecto de Ley Reguladora de los Derechos de la Persona ante el Proceso Final de la Vida"


Como podréis observar, lo primero que solicita es que no se practique la distanasia (ensañamiento médico), pero tampoco la eutanasia, en ninguna de sus formas. 

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Testamento vital

A mi familia, a mi médico, a mi sacerdote, a mi notario:


Si me llega el momento en que no pueda expresar mi voluntad acerca de los trata‐
mientos médicos que se me vayan a aplicar, deseo y pido que esta declaración sea considera‐
da como expresión formal de mi voluntad, asumida de forma consciente, responsable y libre,
y que sea respetada como si se tratara de un testamento.

Considero que la vida en este mundo es un don y una bendición de Dios, pero no es el
valor supremo y absoluto. Sé que la muerte es inevitable y pone fin a mi existencia terrena,
pero creo que me abre el camino a la vida que no se acaba, junto a Dios.

Por ello, yo, el que suscribe, pido que si por mi enfermedad llegara a estar en situa‐
ción crítica irrecuperable, no se me mantenga en vida por medio de tratamientos despropor‐
cionados; que no se me aplique la eutanasia (ningún acto u omisión que por su naturaleza y
en su intención me cause la muerte) y que se me administren los tratamientos adecuados pa‐
ra paliar los sufrimientos.

Pido igualmente ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte. De‐
seo poder prepararme para este acontecimiento en paz, con la compañía de mis seres queri‐
dos y el consuelo de mi fe cristiana, también por medio de los sacramentos.

Suscribo esta declaración después de una madura reflexión. Y pido que los que tengáis
que cuidarme respetéis mi voluntad. Designo para velar por el cumplimiento de esta voluntad,
cuando yo mismo no pueda hacerlo, a............  Faculto a esta misma persona para que, en este
supuesto, pueda tomar en mi nombre, las decisiones pertinentes. Para atenuaros cualquier
posible sentimiento de culpa, he redactado y firmo esta declaración.

Nombre y apellidos:
Firma:
Lugar y fecha:

martes, mayo 31, 2011

Soñar es posible

Hacía mil años aproximadamente que no sabía nada de una de mis profesoras de la facultad y hoy me he encontrado una invitación suya en facebook. Para ver qué tal le iba, me he puesto a mirar que tenía en su muro y, cómo no, tratándose de ella, había varias cosas muy chulas. Una de ellas es ésta. Espero que os guste. 


Muchas gracias M.J. Pasan los años y nos sigues dando lecciones. 

lunes, mayo 16, 2011

Amor sin remordimientos

Nota: vuelvo a publicar pues, tras la caída de Blogger, se había perdido...

Después de lo que parece una vida (y es casi toda la vida de mi pequeñuela), vuelvo a las andadas y lo hago con esta entrada tan fácil de lanzar.

Hoy os propongo estos tres vídeos que forman parte de una charla: Amor sin remordimientos.

Castidad, pureza, respeto al cuerpo... Parece que cuando alguien lanza estos temas es un retrógrado y un atrasado que no se entera de cómo funciona el mundo, que no sabe de qué va la vida y que no tiene ni idea de cómo disfrutarla. Enseguida, tachamos a quien nos habla de estas cosas como un petardo aburrido. Sin embargo, en esta charla se habla de estos temas de una forma dinámica y muy cercana. No son un par de puritanos trasnochados, sino dos personas que saben de lo que hablan, que han tenido distintas experiencias vitales y que ahora comparten cómo se enfrentan a la vida, el amor y la sexualidad de una forma más plena y maravillosa.

Os animo a verlo y que deis vuestra opinión en los comentarios.

martes, febrero 08, 2011

Fake trailers que me encantan

Hace mucho que no escribo, porque no tengo tiempo. Sin embargo, en algún momento terminaré alguno de los post que tengo por ahí. Mientras tanto, os dejo uno de los fake trailers que en su día me encantaron. Disfrutadlo. 


Scary Mary: Una película de miedo basada en Mary Poppings. 

miércoles, enero 12, 2011

"Síndrome del Protagonista"


Llevo un tiempo ausente porque ya he dado a luz a mi pequeña y, aunque estoy de baja, casi todo mi tiempo lo consume ella, y bendito sea Dios por ello. 

Tener un hijo te cambia la vida y te obliga a pensar sobre las cosas. 

Uno de los problemas que tenemos los padres, especialmente los primerizos, y más aún si es el primer nieto de los abuelos, es lo que tengo a bien llamar el "Síndrome del Protagonista". 

El "Síndrome del Protagonista" se manifiesta de forma más acentuada cuanto más cercano se siente uno al niño en cuestión. Sin embargo, creo que los abuelos tienden a ser el ejemplo más evidente y extremo durante los primeros meses y años de la vida del niño. 

La imagen es la siguiente: Cuando un niño viene al mundo, es como si una película comenzara y, en ella, todos quieren tener un papel estelar. Empieza con el embarazo, en el que la madre cobra un papel principal y que, según con quien hables, parece relegar al padre a un papel casi de mero espectador; de secundario resultón en el mejor de los casos. 

Después llega el parto y, a partir de ahí, todos quieren obtener el mejor papel posible: El abuelito, la tía favorita, el padrino... Todos quieren ser protagonistas en la vida del pequeño. Un engaño como otro cualquiera. 


Todos somos personajes, en el mejor de los casos, secundarios en la vida del pequeño, porque, por muy importante que sea nuestro papel, no somos los protagonistas de esa historia. Sólo hay dos personajes que vivirán para disfrutar de toda la película: El propio niño y Dios. Los demás, sencillamente, entramos y salimos de escena según toque. Podemos dejar más o menos huella, incluso ser secundarios con un papel importante, pero lo cierto es que entraremos en plano, condenados a salir de él. eso sí, pudiendo haber dado un giro interesante a la trama. 
Ahora mismo, sé que el papel de mi marido y el mío en la vida de nuestra hija tiene mucho peso, porque somos sus padres y tenemos una gran responsabilidad por delante. Sin embargo, llegará el día en que ella ya no nos necesite tanto, eche alas, tome sus propias decisiones... y, Dios mediante, encuentre algo que dé más sentido a su vida que estar con nosotros y nos deje para desarrollar plenamente su vida, que es lo que tiene que hacer. 

Sin embargo, para eso aún queda algún tiempo y, si bien somos conscientes de que la protagonista es ella, tenemos intención de ocupar plano mientras nos deje y disfrutar con ella de la película.

viernes, noviembre 05, 2010

Destruyendo la familia



Desde que alcanzaron el poder, los socialistas han desarrollado distintas políticas cuyo fin último es deslegitimar y, en última instancia, destruir el concepto de familia, basándose en los postulados de la ideología de género; que consideran la familia como el sistema básico de represión de los individuos. 

Para ello, han desarrollado distintas leyes y se han entrometido en la vida cotidiana de los ciudadanos de forma reiterada, ignorando sus derechos constitucionales e intentando imponer a través de medidas legislativas y educativas sus puntos de vista más radicales.

Empezaron con el divorcio exprés, luego llamar matrimonio a las uniones homosexuales, la educación para la ciudadanía, la ley del aborto y la imposición ideológica de modelos sexuales y, ahora, la creación de una carta de ciudadanía individualista que desplace al libro de familia, con al excusa de eliminar estructuras sociales anticuadas: La familia, básicamente.

Y no, no son paranoias mías. En la exposición de motivos de la futura ley se expresa de forma literal la intención de "el progresivo abandono de construcciones jurídicas de épocas pasadas que configuraban el estado civil a partir del estado social, la religión, el sexo, la filiación o el matrimonio". Porque, como ha existido siempre, parece que la familia es una construcción jurídica de épocas pasadas que debe desaparecer. 

Además, parece que, como ya no habrá ningún documento que vincule a los distintos miembros de una familia, están pensando en que, quizá, el orden alfabético de los apellidos podría ser inverso para el segundo hijo. Ahora es obligatorio que todos los hermanos de una misma unión tengan los mismos apellidos, como un rasgo de identificación familiar; pero, como no queremos que la gente se identifique con su familia, es una gran idea que, por defecto, cada hijo tenga unos apellidos diferentes. 

Primero fueron las rupturan unilaterales del núcleo familiar sin acuerdo de sus miembros; después, utilizar el término matrimonio para describir realidades distintas del matrimonio, haciendo perder su valor al término; más tarde, llegó la imposición ideológica en las escuelas, a través de la asignatura de pensamiento único del estado; el siguiente paso fue destruir a los hijos en el vientre de sus madres e imponer la ideología de la muerte en las escuelas, como si fuera educación en salud; y ahora quieren desvincular a los individuos de sus estructuras familiares a golpe de ley, porque la famlia es un constructo anticuado que hay que eliminar.

Hoy mismo leía un encuentro con el autor del libro de EpC que el tribunal andaluz ha reconocido como sesgado ideológicamente y, por el cual, se ha admitido la objeción a la asignatura de un alumno, al entenderse que se vulnera el Derecho Constitucional de sus padres a elegir la formación moral de sus hijos, así como la sentencia del Tribunal Superior de Justicia, que considera que no deben tratarse temas socialmente controvertidos. 

A parte de demostrar cómo sí tiene un sesgo ideológico clarísimo en cada una de sus palabras, se observa en él un gran desconocimiento (o manipulación) sobre las legislaciones europeas, tanto en materia de educación, como de aborto. Además, si os fijáis en la penúltima pregunta, plantea que quien debe elegir los valores que se transmiten a los niños no son los padres, como recoge la Constitución, sino la sociedad que, según él, los va descubriendo.


Esta consideración de que el Estado puede decidir en qué deben creen mis hijos, cuáles deben ser sus valores morales, qué está bien y qué está mal; no es un problema sólo de su libro, como él mismo reconoce, sino de toda la asignatura de EpC. De hecho, cuando se le pide que explique la diferencia entre EpC y Formación del Espíritu Nacional, lo único que puede decir es que una es una asignatura desarrollada en la democracia, frente a otra desarrollada en una dictadura. Sin embargo, no puede matizar diferencias estructurales o formales, porque el fin de ambas es el mismo: Inculcar los valores del gobierno de turno en los niños, independientemente de su libertad individual y la libertad de sus padres para elegir los valores morales que quieren transmitirles.

Las intromisiones en la vida familiar, la educación de los hijos, la deslegitimación de la familia como célula social básica, la eliminación del matrimonio como entorno privilegiado para el desarrollo y educación de los niños... El plan está claro: Llevar el individualismo al extremo, para tener ciudadanos más maleables, puesto que la familia es una estructura muy sólida y poderosa cuando está bien constituida, y sus miembros más difíciles de manipular.

El objetivo es destruir a la familia. Que lo consigan o no, depende de nosotros. ¿Tú qué piensas hacer?


jueves, noviembre 04, 2010

Bienvenido Benedicto XVI



A pocos días de la visita pastoral de S.S. Benedicto XVI a nuestro país, quiero hacer una pequeña entrada para darle la bienvenida y reflexionar un poco sobre lo que supone para todos la vistia del Santo Padre. 

Originalmente, el viaje se planificó con la intención de sacralizar la Sagrada Familia en Barcelona. Después, los compostelanos pidieron al Papa que, ya que venía a España en Año Santo, hiciera una vistia a Santiago con el fin de compartir con él un Xacobeo que no se repetirá hasta dentro de 11 años. 

Son muchos los peregrinos que se desplazarán a alguno de los dos enclaves para compartir este momento de alegría y celebrar la fiesta de ser Iglesia Universal. Otros, no peregrinarán, sino que se desplazarán para intentar deslucir este acontecimiento, motivados por un odio absoluto a todo lo sacro y eclesial. 

Algunos grupos extremistas, sobre todo de homosexuales, pro-aborto, comunistas, anarquistas y anticlericales en general, intentarán que parezca que España rechaza al Papa, como han hecho en visitas pastorales a otros países, como el Reino Unido. 

¿Por qué tanto odio al Papa? 

La respuesta es sencilla: Porque no se calla. 

El Papa, en su misión de buscar y hacer pública la Verdad, y de acompañar la vida de los fieles, denuncia constantemente todos los atropellos que se llevan a cabo en este mundo: Guerras, violencia, pérdida de valores, ataques a la familia, la vida, la libertad religiosa... Y la Verdad siempre molesta a aquellos que quieren relativizarla o eliminarla del mapa.

El Papa viene a España a traer el Mensaje de la Salvación, a recordarnos que Cristo vino al mundo a morir y resucitar por nosotros y a invitarnos a vivir la Felicidad de recorrer el Camino, conocer la Verdad y compartir la Vida. 

Bienvenido Benedicto XVI. 

¡Viva el Papa!


jueves, octubre 28, 2010

Hablar con propiedad de... Muerte digna

Todas las personas de bien estamos a favor de una muerte digna. Quien diga lo contrario, es un ignorante o un manipulador.

¿Quién no querría morir sin dolor, rodeado de sus seres queridos, con el apoyo físico y emocional necesarios?

Todos estamos a favor de la muerte digna. Sin embargo, algunos grupos manipulan el lenguaje para identificar la muerte digna, con la que todos estamos de acuerdo, con la otras realidades (como la eutanasia o el suicidio asistido), con la que muchos estamos en desacuerdo.

Para ahondar en este campo y comprender mejor a qué nos referimos cuando hablamos de muerte digna y evitar así que nos manipulen y nos confundan, vamos a hablar con propiedad sobre la muerte digna.

Muerte digna


Como ya he comentado en la introducción, todo el mundo está de acuerdo en que todos tenemos derecho a morir con dignidad. Sin embargo, parece que no hay acuerdo sobre qué significa este término.

Los griegos consideraban que una vida indigna, debido a la enfermedad o a la discapacidad, no merecía ser vivida y, por tanto, era válido matar a las personas en estas circunstancias, considerando la muerte digna en oposición a la vida indigna.

No obstante, con la llegada del cristianismo, se consideró que la vida humana tenía una dignidad que debía ser respetada y que la enfermedad y la discapacidad no mermaban la dignidad de la persona, ni eran un castigo divino. Por tanto, las personas enfermas y discapacitadas dejaban de estar estigmatizadas y la contraposición vida indigna-muerte digna desapareció. A partir de ese momento, se entendió por muerte digna aquella en la que la persona era tratada con humanidad y preparada física y espiritualmente para el paso final de esta vida, entendiendo la muerte como el paso entre esta vida y la venidera.

Las teorías homocentristas, que colocan al hombre como único regidor y juez de su vida y de la de sus semejantes, pone en tela de juicio si una persona debe seguir viviendo en una situación en la que está sufriendo, llegando a plantear como sufrimiento no sólo el dolor físico, sino también el emocional. La idea del "superhombre", como un ser con potencial de ser/hacer lo que quiera, considera a las personas enfermas y discapacitadas como personas cuyas vidas no tienen el mismo valor que las de las personas sanas, ya que el valor del ser humano se mide en relación a sus capacidades. Por tanto, surgen las corrientes eugenésicas, que intentan limitar la vida y reproducción de ciertos grupos y personas. Este tipo de movimientos encuentra su máximo exponente en la Alemania nazi y los regimenes comunistas (como el de la URSS o el de Korea del Norte), donde se decía (y aún se dice) practicar la caridad quitando la vida a aquellos que se consideraba llevaban vidas indignas de ser vividas, por su enfermedad, discapacidad, raza, credo... Volvemos al planteamiento griego de muerte digna frente a vida indigna.

En el momento en que nos encontramos, existen grupos de presión que se abanderan como "pro-muerte digna", identificando la muerte digna con el suicidio asistido y la eutanasia. A priori, consideran que cada uno es dueño de su vida y, por tanto, de su muerte, y que cada persona debería poder elegir cuando terminar con su vida, en base a sus propios criterios.

Sin embargo, estas posturas chocan con los grupos que entienden que la muerte digna se alcanza a través de un adecuado acceso a los cuidados paliativos y la asistencia psicológoca y emocional de las personas. Estos grupos consideran que lo importante no es ofrecer la muerte como salida al sufrimiento, sino ofrecer una vida dignificada y adecuadamente acompañada a aquellos que lo están pasando mal. Propiciar la muerte del que sufre se considera un menosprecio hacia su vida y un fracaso médico y social que no podemos permitirnos.

Suicidio asistido

En muchos países, hay grupos "pro-muerte" que se identifican con el suicidio asistido.

El suicidio asistido consiste en ofrecer a las personas que quieran terminar con su vida los medios necesarios para que puedan hacerlo. Generalmente, se implica a personal médico que ofrece a la persona que quiere morir una serie de drogas para que pueda terminar con su vida. Así mismo, es frecuente que alguien de los autodenominados "grupos pro-muerte digna" se persone en el lugar de los hechos para asegurarse de que la sobredosis funciona y, en caso contrario (cosa que pasa con cierta frecuencia), forzar la muerte, generalmente por asfixia mediante bolsas de plástico o almohadas.


No son pocos los psicólogos, psiquiátras y médicos que consideran el suicidio asistido un asesinato en toda regla, en la medida en que las personas que acceden a este tipo de "asistencia" suelen ser personas que, en un momento dado, están pasando por un proceso depresivo que sería reversible si se les administrara un tratamiento adecuado.

Bajo la "muerte digna" intenta esconderse la presión sobre grupos y personas que se encuentran en situaciones difíciles de su vida y a las que se les ofrece la muerte como la mejor alternativa (a veces también la más barata y conveniente para su entorno) a una situación que podrían superar por otros medios.

Eutanasia


La eutanasia es un proceso médico por el cual se fuerza la muerte en una persona, con la excusa de aliviar un sufrimiento terminal.

Es importante comprender que cuando hablamos de eutanasia, hablaríamos de enfermos terminales, no de personas con discapacidades compatibles con la vida (paraplejias, tetraplejias, síndromes cromosómicos...). Lo que se aplicaría en estos últimos sería suicidio asistido, no eutanasia.

No es raro que se mezclen muchos conceptos bajo el nombre de "eutanasia", intentando dar una imagen positiva de este tipo de práctica. De hecho, se suele poner la eutanasia como contrario de distanasia, una contraposición intencionandamente incorrecta.

No es infrecuente que la gente elija la eutanasia al sentirse superada por una enfermedad que no pueden controlar. Es importante tener en cuenta que la mayor parte de estos pacientes están sujetos a procesos depresivos importantes que no les permiten ver con claridad la oportunidad que supone el tiempo que les queda. Este proceso suele venir acompañado de las depresiones de personas del entorno, que muchas veces presionan al paciente porque se sienten superados por su sufrimiento y su futuro incierto les inquieta de forma insoportable.

Una adecuada atención paliativa del dolor físico puede ser insuficiente para aliviar a estas personas, pues su dolor no es físico, sino psicológico y afectivo. La eutanasia no es la forma de acabar con el sufrimiento físico (para eso están los cuidados paliativos), sino el medio que tiene la persona de controlar los últimos momentos de su vida, aunque sólo sea pudiendo elegir cuándo le sobrevendrá la muerte.

Médicos, psicólogos y psiquiatras han comprobado como un adecuado acompañamiento de estas personas y, en ocasiones, un tratamiento, no sólo para ellos, sino también para las personas de su entorno, mejoran la situación psico-emocional del paciente y hacen que éste recupere las capacidad de disfrutar los últimos momentos de su vida. Ofertar la muerte como alternativa a la angustia vital que supone el propio hecho de morir se convierte en una negación a la capacidad de esas personas de vivir sus últimos momentos en paz consigo mismas y con los que las rodean.

Eugenesia

La eugenesia es el proceso por el cual se elimina (mata) a aquellos que nos cumplen una serie de requisitos mínimos para considerar que su vida es digna. En este sentido, se utilizan criterios distintos dependiendo de las distintas sociedades, que pueden considerar indigna la vida por cuestión de raza, religión, grupo social, capacidad económica, genética, salud, discapacidad... 


La eugenesia no sólo se inserta dentro de los intereses de los grupos "pro-muerte", sino también de los llamados grupos "pro-elección" (aborto selectivo), racistas, xenófobos, teófobos...

Distanasia

Los grupos "pro-muerte" suelen plantear la eutanasia como opuesto a la distanasia, de forma intencionadamente errónea. Lo opuesto a la distanasia es la ortotanasia, que definiremos en breve.


La distanasia es el proceso por el cual se prolonga la vida de una persona en proceso terminal, sin que exista posibilidad médica de mejora en su estado. Es lo que coloquialmente conocemos como "ensañamiento médico" y que es criticado por casi todos los estratos de la sociedad.

He visto y oído muchas veces críticas contra la Iglesia porque, al estar en contra de la eutanasia, los grupos "pro-muerte" la acusan de estar a favor de la distanasia. Sin embargo, quiero matizar que la Iglesia Católica está explícitamente en contra de la distanasia, ya que considera la vida y la muerte como procesos naturales y plantea que es igualmente malo forzar la muerte anticipada, que prolongar innecesariamente una vida llena de sufrimiento.

Esta manipulación constante de los términos y el modo en que se atribuyen posturas contrarias a las suyas a algunas instituciones es parte del plan mediático de los "pro-muerte", con el fin de alcanzar sus fines y demonizar a aquellos que no piensan como ellos. 

Ortotanasia 

Ortotanasia es un término poco conocido y muchos lo llaman eutanasia pasiva, para poder dar una visión positiva de la eutanasia. Sin embargo, la eutanasia pasiva consiste en eliminar un tratamiento con el fin de terminar con la vida de la persona, aunque ese tratamiento sí pudiera mejorar o curar la enfermedad del paciente. La ortonasia es la eliminación de un tratamiento distanásico, o de ensañamiento médico, que no tiene oportunidad de mejorar la situación del paciente. Es el verdadero contrario de la distanasia.


La ortotanasia consiste en no aplicar tratamientos o medios técnicos a una persona enferma con el fin de prolongar innecesariamente su vida. Es un concepto relativamente nuevo, en la medida en que hace un siglo este tipo de planteamiento no tenía sentido, ya que no existía la opción de prolongar la vida de una persona a través de medios técnicos.

La ortotanasia es legal y forma parte de los derechos del paciente en nuestro país y tantos otros, gracias a las normativas de autonomía del paciente; por las cuales cualquier persona puede negarse a recibir un tratamiento médico, o la aplicación de cierta tecnología, para prolongar su vida cuando no hay posibilidad de mejora o recuperación.

Éste es otro de los casos en el que la postura de la Iglesia suele ser manipulada por los grupos "pro-muerte" pues, aunque la Iglesia dice que todos tenemos la obligación moral de conservar nuestra vida, la muerte sobrevendrá a la persona de forma natural; por lo que no entra en conflicto con el magisterio, en la medida en que dejar de aplicar el tratamiento tenga la finalidad de evitar prolongar innecesariamente una vida llena de sufrimietno y no se apliquen  o dejen de aplicar tratamientos específicos con el único fin de terminar anticipadamente con la vida de la persona.

Cuidados paliativos

Los cuidados paliativos son los tratamientos médicos, generalmente farmacológicos, cuyo fin es aliviar el dolor físico de la persona que sufre. También se pueden considerar cuidados paliativos la atención psicológica, psiquiátrica y espiritual.

Se ha demostrado que las personas que reciben cuidados físicos que alivien su dolor, acompañados de terapia para superar posibles depresiones y el apoyo familiar y religioso (para las personas que profesan alguna religión); ayudan a mejorar la situación general del paciente, no sólo desde el punto de vista psico-emocional, sino también desde el punto de vista físico. Es importante acompañar a las personas cuya vida se acerca a su fin con comprensión y cariño, con terapias personalizadas y un acompañamiento suficiente.

Desgraciadamente, muchos médicos y personal sanitario no están adecuadamente formados para acompañar al enfermo terminal, ya que en las facultades correspondientes no se trabaja suficientemente sobre la adecuada aplicación de la psicología y la espiritualidad a la atención paliativa. El médico no sólo debe ofrecer alivio al dolor físico, sino que debe poner a disposición del paciente y sus familiares (que a veces casi lo necesitan más, y que tienen una influencia directa en el estado percibido del paciente) los servicios psicológicos del hospital y, de existir, también el acompañamiento espiritual adecuado a las creencias religiosas del paciente.

Está demostrado que los países que optan por la eutanasia acaban deshumanizando el proceso de la muerte y tienen un retraso importante en la aplicación de técnicas de cuidados paliativos (nada menos que 10 años de retraso en Holanda, por ejemplo). De hecho, no es infrecuente que la eutanasia llegue a utilizarse sin consentimiento, con el fin de liberar camas o para aliviar una situación de sufrimiento percibida por el médico (que se siente profesionalmente impotente), aunque el paciente haya manifestado no desear la eutanasia.

Voluntad anticipada del paciente o testamento vital

La voluntad anticipada del paciente, o testamento vital, es un documento por el cual una persona, en base a sus planteamiento personales y creencias, hace explícitos sus deseos de ateción médica en caso de que se produzcan situaciones médicas en las que haya perdido la conciencia o, en general, la capacidad de tomar decisiones informadas. Así mismo, puede asignar una persona que, en caso de que se presenten situaciones que no se hubieran contemplado, pueda tomar las decisiones oportunas en su nombre.


El testamento vital también puede incluir aspectos concretos sobre el proceso post-motem: Donación de órganos, entierro, celebraciones religiosas, últimas voluntades...

Los sistemas sanitarios deberían propiciar la popularización de este tipo de documentos para que los deseos del paciente sobre el tipo de tratamientos que quiere o no recibir queden claros desde el principio. Así, se evitarían muchos casos de distanasia y se garantizaría el deseo de los pacientes en relación a la ortaotnasia. Así mismo, serán muy importantes si algún día se legaliza la eutanasia, no tanto para aplicarla, como para evitar su aplicación indiscriminada. No olvidemos que, a falta de documentación al respecto, suelen ser familiares y, en ocasiones, incluso los médicos, quienes toman este tipo de decisiones, cuando pueden tener un claro conflicto de intereses con la continuidad de la vida de la persona (proyección del propio sufrimiento, herencias, costes médicos, camas libres en el hospital...). 

Otra ventaja de este tipo de documentos es el peso que quitan a los familiares, al dejar ciertas decisiones expresadas claramente; eliminando posibles sentimientos de culpa o percepciones de conflicto entre sus deseos y los que podría haber tenido el paciente. Poder cumplir los deseos expresados por el ser querido suele propiciar una aproximación más tranquila y pacífica al momento de su muerte, que es algo que las familias suelen agradecer. 

Enfermo terminal

Enfermo terminal es aquel cuya vida se encuentra en su tramo final, debido a una patología localizada y claramente diagnosticada, cuya situación no puede ser revertida por tratamiento alguno.


No son enfermos terminales las personas con discapacidad o con una enfermedad que no conduzca de forma directa e inequivoca a la muerte, o cuya enfermedad pueda ser controlada o curada, evitando la muerte mediante algún tipo de tratamiento.

Es importante tener esto claro, porque los grupos "por-muerte" suelen aplicar el concepto "muerte digna" a un grupo más amplio de personas con cuya vida se quiere terminar y que no son enfermos terminales; mientras que los grupos en favor de una muerte digna que no pase por la aplicación de técnicas externas para forzar la muerte, sólo suelen referirse a estos pacientes terminales, ya que la vida de los otros colectivos no está en riesgo, más allá del deseo que ellos o el entorno tengan de que les sobrevenga la muerte y, por tanto, consideran que a esas personas hay que ofrecerles los tratamientos físicos y psicológicos necesarios para que superen su situación. 

Pendiente resbaladiza 


Se habla de "pendidente resbaladiza" para referirse al fenómeno que se observa en el proceso de legalización de la muerte como "tratamiento médico". 

Suele comenzarse con campañas en favor de una presunta "muerte digna", basada en casos extremos que se ofrecen como prototípicos y cuya exposición denuncia la incapacidad de aliviar el sufrimiento de una persona terminando con su vida, que claramente se ha convertido en indigna (aunque nunca se utiliza esta terminología concreta para evitar el rechazo social). 

El siguiente paso es la aprobación de la eutanasia de enfermos terminales, seguida inmediatamente del suicidio asistido para las personas con discapacidad. 

Una vez alcanzados estos objetivos, empieza la campaña para permitir paliar, no sólo el sufrimiento físico, sino también el psico-emocional, legalizando el suicidio asistido para personas con depresión o que expresen el deseo de morir por motivos personales. 

Si una persona ya puede decidir morir por sí misma, parece injusto que alguien que sufre y no puede expresar su deseo de morir por sus condiciones físicas o psicológias tenga que continuar su "suplicio", no pudiendo acceder al "alivio" que es la muerte. Por tanto, se pasa a dejar en manos de terceros (generalmente la familia y el personas sanitario) la decisión sobre eutanasiar o hacer llegar la muerte (no creo que en este caso podamos seguir hablando de suicidio) a la persona que se encuentra vulnerable, tanto al dolor, como a su entorno. 

El paso final consiste en hacer cuentas, que salen muy sencillas. El gasto médico en cuidados paliativos es más alto que el gasto que supone la eutanasia, así que, ¿para qué invertir en cuidados paliativos si tenemos un "tratamiento" eficaz contra el dolor que cuesta mucho menos? Éste es el punto en el que se deja de dotar a los centros médicos para los cuidados paliativos, de formar a los médicos para su administración, se pasa a ofrecer la eutanasia y el suicidio asistido como un tratamiento más y, en caso de que el paciente tenga el deseo de seguir viviendo, se le estigmatiza y, en ocasiones, se le aplica el "tratamiento" en cualquier caso, pues se alega que su dolor le impide saber lo que es mejor para él. 

Esta tendencia se ha observado de forma sistemática en todos los países y estados en los que el suicidio asistido y la eutanasia han sido legalizados.

lunes, octubre 25, 2010

¿Qué hacemos con el cordón umbilical?



Ésta es una pregunta a la que los padres nos enfrentamos hoy en día, que nuestros padres no tuvieron que responder. 

Son muchas las empresas que nos ofrecen un servicio de recolección y mantenimiento del cordón umbilical de nuestros hijos, con la promesa de tenerlo a nuestra disposición para un posible tratamiento con células madre para nuestros pequeños en el futuro. Sin embargo, ¿cuánto hay de cierto en esto? ¿Realmente son tan interesantes las células madre de cordón umbilical? Si no las guardamos, ¿estamos condenando a nuestros hijos a no poder ser tratados con células madre? 

Este artículo pretende arrojar un poco de luz a todos estos aspectos, en base a la opinión que, personalmente, me he formado a este respecto y, por tanto, propongo a aquellos que se estén cuestionando este tema que no se limiten a tomar su decisión en base a lo que lean aquí, sino que hablen con su médico, se informen de las distintas opciones y valoren su caso individualmente, porque en esta decisión intervienen factores y valores personales que no pueden generalizarse a todos los casos. 

¿Qué tiene de interesante el cordón umbilical para que queramos conservarlo? 

En realidad, lo que conservamos no es el cordón umbilical, sino la sangre que queda en él en el momento del parto, que se extrae y se somete a un proceso de preservación, congelándola a temperaturas  extremas y manteniéndola en unas instalaciones especiales. 

Lo que esta sangre tiene de especial respecto de la de una persona adulta, por ejemplo, es que contiene un montón de las llamadas células pluripotenciales, o células madre. Estas células tienen la capacidad de modificarse para generar distintos tipos de células especializadas, con la intención de cear tejidos nuevos, o reparar tejidos dañados del organismo. De unos años a esta parte, han surgido un número interesante, y creciente, de tratamientos basados en este tipo de células. 

Las células madre pueden tener distintos orígenes. La clasificación más básica es embrionarias y adultas. 

Las primeras se obtienen de la destrucción de embriones humanos y, hasta la fecha, no hay ningún tratamiento que se base en ellas, pues no están diseñadas por la naturaleza para reparar tejidos, sino para multiplicarse y convertirse en gran variedad de ellos, hasta desarrollar un ser humano completo; por lo que acaban "descontrolándose" y generando gran cantidad de tumores. Así mismo, existen consideraciones morales para no utilizarlas, ya que para obtenerlas se destruyen seres humanos en estado embrionario. 

Por otro lado, están las células madre adultas, cuya finalidad es, precisamente, reparar tejidos del organismo. Se encuentran en todos nosotros, principalmente en la médula ósea y el tejido adiposo y, de forma especialmente significativa, en la sangre del cordón umbilical. Estas células sí han demostrado ser útiles en multitud de tratamientos y, a fecha de hoy, han ayudado a muchas personas a solucionar problemas graves de salud. Además, no generan más problemas morales que una donación de sangre o de médula, por lo que, además de seguras, son bioéticamente aceptables. 

Por tanto, cuando guardamos la sangre del cordón umbilical, estamos conservando un reservorio de células madre que pueden utilizarse con éxito para distintos tratamientos. 

Entonces, ¿guardar la sangre del cordón umbilical de mi hijo es una garantía de poder tratarle con células madre?

No.

Todo dependerá de la enfermedad que padezca el niño, la cantidad de sangre obtenida en la extracción y el estado de conservación de la muestra. 

En general, la sangre del cordón umbilical se utiliza para tratar enfermedades hematopoyéticas (de la sangre), por lo que, si la enfermedad venía determinada en el nacimiento y formaba parte de los genes del niño, la muestra estará "contaminada" por la enfermadad y no servirá para el tratamiento. Sin embargo, es cierto que hay otras enfermedades que son adquiridas a posteriori y, por tanto, la sangre del cordón umbilican estaría "limpia" de ellas y podría ser utilizada. No obstante, lo más frecuente es que el mejor tratamiento en estos casos no se haga mediante autrotransfusión (con la sangre de su propio cordón), sino mediante la transfusión de sangre donada por otra persona compatible. 

Por otro lado, el tamaño sí importa. La cantidad de sangre de la muestra siempre es limitada y, aunque sea posible utilizarla para tratar la enfermedad de nuestro hijo, quizá no haya cantidad suficiente para realizar el tratamiento, por lo que tampoco podríamos utilizarla en este caso, a menos que tuviéramos disponible una muestra mayor de otro donante compatible, o que la suma de más de una muestra de sujetos compatibles nos aportara la cantidad necesaria para el tratamiento. 

En cuanto a la conservación, aunque se supone que tanto el banco público como los bancos privados tienen un gran cuidado en la buena conservación de la muestra, lo cierto es que, llegado el momento, bien porque hayan fallado los sistemas de procesado, de conservación o de recuperación, podríamos encontrarnos con que la muestra está dañada y, por tanto, no puede ser utilizada. Para estos casos, los bancos privados tienen unos seguros de responsabilidad que nos pagarán una "compensación económica"; pero no creo que haya dinero que pueda compensar el daño que nos supondrá no poder disponer de la muestra cuando la necesitemos, después de haber hecho un esfuerzo económico continuado durante años con la esperanza de poder utilizar la muestra ahora que la necesitamos de verdad.

¿Cualquiera puede conservar la sangre del cordón umbilical de su hijo? 

Desgraciadamente, no. Aunque casi todas las muestras pueden resultar útiles, no todos los centros sanitarios disponen de conciertos para la conservación de la sangre de cordón umbilical, ni con el banco público, ni con bancos privados. 

Sin embargo, a través de los bancos privados, es posible solicitar que alguien se desplace a buscar la muestra, para lo que nuestro médico deberá colaborar. En este sentido, puede ser una cuestión de negociar con el médico, el centro sanitario y el banco privado para obtener el marco adecuado para poder proceder a la extracción y conservación, si es lo que deseamos y nos lo podemos permitir. 

¿Qué diferencia hay entre el banco público y el banco privado? 

El banco público es un banco de donación, lo que quiere decir que, cuando decidimos depositar en él la sangre del cordón de nuestro hijo, la estamos poniendo a disposicion de las instituciones sanitarias para que la utilicen según la necesidad. La donación es anónima, como la donación de sangre o de órganos, y la sangre del cordón umbilical de nuestro hijo será utilizada si aparece un receptor compatible que la necesite, sea un hijo nuestro, un miembro de nuestra familia o cualquier otra persona. 

El banco privado es una empresa que, por un precio establecido, se compromete a conservar el cordón umbilical de nuestro hijo para nuestro uso privado (tratamiento de ese hijo, otro hijo o algún familiar) durante un periodo de tiempo, que suele ser de unos 20 años. Para que la empresa se haga cargo de la muestra, tendremos que pagar una primera cantidad por la extracción y procesado de la muestra y, durante los años siguientes, habrá que pagar una cuota de mantenimiento (1380 € iniciales + 80 € al año, en el caso de CellsServibe, por ejemplo). 

Sin embargo, es necesario matizar que las muestras depositadas en bancos privados tienen que entrar por ley dentro del registro de muestras del sistema sanitario y, si surge un receptor compatible que la necesite, nosotros y la empresa tenemos la obligación de entregarla al sistema sanitario para que ellos la utilicen en el tratamiento de esa persona. 

Por supuesto, "hecha la ley, hecha la trampa". Si no queremos que el sistema sanitario español nos exija la entrega de la muestra, la solución pasa por mandar la muestra a un país extranjero que no tenga una normativa de estas características. Existe un cierto número de países que se están convirtiendo en receptores de este tipo de muestras, generalmente porque no tienen ningún tipo de legislación al respecto (Polonia, Rusia...). Sin embargo, y contando con que uno se fíe de la situación en la que se pueda conservar la muestra en unas instalaciones de alguno de estos países, yo siempre me planteo qué pasará si en los próximos 20 años la legislación del país cambia y, por tanto, acabamos teniendo la muestra retenida en un país extranjero, habiendo perdido el control legal sobre ella, después de años de haber estado pagando por ese servicio... Desde luego, yo preguntaría a la empresa a la que contratara qué pasaría en ese escenario, si decidiera utilizar este tipo de servicio. 

Si elijo el banco privado, ¿qué debería preguntar? 

  • ¿Dónde lo guardan? Como ya he dicho, existen diferencias legislativas en función del país receptor que pueden afectar a la conservación y uso de la muestra. 
  • ¿Durante cuánto tiempo lo guardan? En general, suelen ser 20 años, pero hay empresas que tienen programas para prolongar este periodo. 
  • Si la empresa quiebra, ¿qué pasará con la muestra? Esto es muy importante, especialmente si la empresa opera en el extranjero, donde nuestro control sobre la misma puede ser menor. 
  • Si la legislación del país receptor cambia, ¿qué sucederá con la muestra? Al fin y al cabo, las legislaciones tienen este carácter cambiante que podría inmovilizar la muestra en un momento dado. 
  • Si la muestra quedara dañada (por un mal procesado o por problemas técnicos en el centro de almacenaje, por ejemplo), ¿cómo me lo notificarían y qué compensación recibiría? Es de recibo que se nos informe, especialmente teniendo en cuenta que estamos pagando cuotas anuales, o que hemos pagado por adelantado para la conservación de la misma durante un periodo de tiempo concreto. Así mismo, la muestra tiene un valor por sí misma, que también debería tenerse en cuenta.
  • En caso de necesitarla, ¿qué plazos de disponibilidad manejamos? Es importante tener en cuenta que, si hay que movilizar la muestra, puede que el proceso dure más o menos, especialmente si tiene que cruzar fronteras, más aún si son no comunitarias.
  • En caso de utilizarla, ¿hay algún tipo de seguro para cubrir los gastos del tratamiento? Muchas compañías incluyen una especie de seguro por el cual pagarían parte del tratamiento. Deberíamos ser conscientes de si realmente nos interesa o no este seguro, y saber si podemos elegir no pagarlo. 
  • Si, llegado el momento del tratamiento, la muestra está dañada, ¿qué tipo de compensación vamos a recibir? Imagina la situación: Toda la vida pagando para este momento y, justo ahora que la necesitas porque la vida de tu hijo está en peligro, resulta que la muestra está dañada... Valora si la compensación está a la altura de la inversión. 
  • Si no llegamos a utilizarla, ¿qué pasará con la muestra una vez acabado el tiempo contratado? Habría que saber si la tirarán, la donarán, nos dejarán prorrogar el mantenimiento, nos darán a elegir a nosotros...
  • Si, en un momento dado, tengo dificultades económicas y no puedo afrontar un pago, ¿qué pasará con la muestra? Es importante saber si existe algún tipo de seguro en este caso para que no se deshagan de la muestra, o si nos darán una prórroga para realizar el pago, y de cuánto tiempo.
  • Si decido que no quiero seguir conservando la muestra, ¿puedo donarla o será eliminada? Igual llega un momento en que nos damos cuenta que para nosotros ha perdido sentido seguir pagando por este servicio y sería bueno saber si tendremos libertad para decidir qué se hace con la muestra.
 ¿Por qué yo elijo el banco público?

Esto no es un ejercicio de divagación personal. Dentro de un mes nacerá mi primera hija y nosotros hemos elegido donar al banco público. Aquí os expongo nuestros motivos que, como ya he dicho, son personales y no cuestionan las decisiones de otros padres que, sin duda, hacen lo que creen más conveniente para sus hijos.

  1. Porque podemos. Puede parecer una tontería, pero no todos los centros sanitarios ofrecen esta posibilidad. Si ése hubiera sido nuestro caso, igual nos hubiéramos planteado dar a luz en otro centro o guardar la sangre en un banco privado; pero tanto nuestro hospital público de referencia, como la clínica privada en la que tengo intención de parir, nos dan esta posibilidad. Por eso es importante informarse bien de las posibilidades que tenemos antes de tomar una decisión y no dejarlo para el último momento.
  2. Porque, si mi niña está enferma, lo más probable es que no le sirva. Como ya expliqué anteriormente, la mayor parte de las transfusiones se realizan de un donante distinto del niño que la recibe, por lo que conservar la sangre del cordón para uso exclusivo de nuestra niña no parece tener mucho sentido. 
  3. Porque, si mi niña está enferma, la primera opción del médico va a ser utilizar una muestra de un donante compatible. Los médicos prefieren utilizar muestras de donante compatible que del propio paciente, porque ofrece mayores garantías de éxito, ya que, si existe un componente genético, la muestra estará "contaminada". 
  4. Porque, si sus hermanos necesitan sus células madre, no tener el cordón no significa que no podamos tratarlos. Ya dije que la sangre del cordón no es nuestro único reservorio de células madre. Todos las portamos y, si tenemos hijos compatibles, pero no disponemos del cordón, es posible que las células de la médula ósea, por ejemplo, puedan servir para el tratamiento. 
  5. Porque queremos que sea útil, si puede serlo. En realidad, todo el que guarda para sí la sangre del cordón de su hijo, espera no necesitarla. El caso es que, si alguien la necesita y mi hija es compatible, espero que pueda disponer de ella y le sirva para curarse.
  6. Porque me gustaría que, si mi hija no tuviera un donante compatible en la familia y necesitara una transfusión, alguien haya hecho una donación compatible al banco público. Es una cuestión de generosidad compartida. Yo comparto contigo, tú compartes conmigo. Si tú y yo somos compatibles, que nuestras muestras estén disponibles hace que todos ganemos.
  7. Porque los hermanos son receptores prioritarios. Si tienes un hijo enfermo y nace uno sano compatible, el hermano enfermo pasa directamente al primer puesto de la lista de receptores para recibir esa muestra; por lo que no necesito llevar la muestra a un centro privado para que se priorice su uso sobre mi hijo enfermo. 
  8. Porque un tratamiento puede requerir de más de una muestra. ¿De qué me serviría conservar la sangre del cordón si, a la hora de la verdad, no hay suficiente para realizar un tratamiento? En cambio, si hay varias muestras compatibles disponibles, la suma de las muestras podría ser suficiente para el tratamiento.
  9. Porque en nuestras familias no ha antecedentes que nos hagan temer por un hermano enfermo. Si uno tiene antecedentes familiarres de algunas enfermedades que puedan tratarse con sangre del cordón umbilical, puede tener más sentido guardar la muestra para nuestro uso privado, especialmente si somos de un grupo étnico-racial minoritario, puesto que nos costaría más encontrar una muestra compatible en el banco general. También es cierto que, como hemos visto, eso no garantizará el tratamiento y que, si ya tenemos un hermano compatible, quedarnos la muestra puede ser innecesario, porque podremos utilizar la médula del hermano sano. Además, la donación dirigida se puede hacer a través del banco público (como ya hemos dicho, los hermanos son receptores prioritarios), así que no vemos sentido a pagar por algo que nos ofrece el sistema sanitario gratis.
  10. Porque el banco privado tiene una rentabilidad social y económica negativa (excepto para el propio banco). Un estudio de la Universidad de California calculó que cada año de vida salvado mediante la conservación privada de sangre del cordón umbilical costaba 1.37 millones de dólares (casi 1 millón de euros). Sin embargo, cuando la sangre del cordón se pone a disposición de quien la necesite, la rentabilida aumenta, tanto a nivel social (salvamos más vidas), como económico (ya que la entrada y salida de muestras es más fluida y los costes de almacenamiento se reducen). Pensad que, de 600.000 muestras almacenadas en bancos privados, sólo se han documentado 10 autrotransplantes (aunque es posible que haya alguno más); mientras que de 300.000 almacenadas en bancos públicos se han beneficiado más de 9.000 personas.
Tomar la decisión no siempre es fácil, así que ya sabéis: Informaos sobre vuestras opciones, valorad el coste de oportunidad, contrastadlo con vuestros valores morales y tomad la decisión que mejor se adecúe a vuestro caso concreto. Eso sí, si no queréis conservarlo y podéis donarlo, es más solidario que no lo tiréis.