viernes, julio 30, 2010

Mensajes de esperanza: Irena Sendler


No soy dada a compartir emails en cadena, pero he pensado que podría hacer una entrada en mi blog sobre uno que recibí ayer. Habla de lo que una polaca, Irena Sendler, hizo durante la Segunda Guerra Mundial y me gustaría compartirlo con vosotros.

Su aventura comienza cuando, en 1939, Alemania invade Polonia. Ella trabajaba como enfermera en comedores comunitarios para el Departamento de Bienestar Social, donde, además de proporcionar comida a judíos y cristianos, facilitaba ropa, medicinas y dinero. 


En 1942, los nazis crearon el gueto de Varsovia. Irena se afilió a "Zegota", una asociación para ayudar a los judíos y, con la excusa de controlar una posible epidemia de tifus (que a los alemanes preocupaba mucho), consiguió pases para ella y otros colaboradores al gueto. 

Cuando entraba en el gueto, se ponía un brazalete con la estrella de David, por solidaridad y para pasar inadvertida. De este modo, intentó contactar con mujeres con niños a su cargo, con la intención de sacarlos del gueto, donde estaban condenados a morir. Sin embargo, la resistencia de muchas madres y abuelas de separarse de los pequeños acabó con un fatal desenlace para ellos pues, aunque Irena y sus colaboradoras intentaban convencerlas, a veces se encontraban con que a su siguiente visita, la familia ya había sido transladada a un campo de concentración. 


Para sacar a los niños del gueto, utilizó distintos sistemas: Ambulancias aduciendo que padecían tifus, sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, sacos de patatas, ataúdes... Cualquier vía era buena para sacar a un niño de aquella situación. 

Cuentan que, para que los nazis no se acercaran a sus "preciadas mercancías", entrenó un perro que dejaba en el camión y que ladraba en cuanto un soldado alemán se le acercaba.


Irena fue descubierta por la Gestapo y presa en la cárcel de Pawiak, donde fue brutalmente torturada para que desvelara la localización de los distintos niños que había rescatado y que sólo ella conocía. Sin embargo, se mantuvo firme, aferrándose a una estampa de Jesús Misericordioso que rezaba: "Jesús, en Vos confío", que había encontrado en su jergón de la prisión y que en 1979 regaló a Juan Pablo II. 

Fue sentenciada a muerte, pero sus colaboradores de Zegota consiguieron sobornar a soldados alemanes para que, alegando un "interrogatorio adicional" la dejaran escapar. El soldado que la liberó y le gritó en polaco "corra" en el momento de su huída, aparecía en la lista de polacos ejecutados al día siguiente. 

A pesar de esta situación, Irena siguió trabajando bajo una identidad falsa. 

En 1943, durante el Levantamiento de Varsovia, escondió dos frascos con los nombres y direcciones de todos los niños que había salvado, pues su intención siempre fue reunirlos con sus familias cuando fuera posible. Para que no cayeran en malas manos, pero cumplieran con su misión si a ella le pasaba algo, los enterró bajo un árbol en el jardín de su vecina. 

Al terminar la guerra, ella misma entregó la lista a Adolfo Berman, el primer presidente del "Comité de salvamento de judíos supervivientes". Sin embargo, la mayoría de las familias de los niños habían muerto en los campos de concentración, así que los pequeños que no tenían aún una familia adoptiva fueron llevados a orfanatos, de los que fueron transladados poco a poco a Palestina. 


En el año que se desarrolló su trabajo, consiguió salvar a 2.500 niños judíos, que la conocían por su nombre clave: "Jolanta". 

Su labor fue reconocida tras la guerra por distintas instituciones, recibiendo el título de "Justa entre las naciones", de la organización Yad Vashen (con sede en Jerusalen), "Ciudadana honoraria" del Estado de Israel (ambas en 1965), el "Orden del Águila Blanca" (máxima distinción civil en Polonia) en 2003 y fue candidata al "Premio Novel de la Paz" en 2007 (aunque finalmente se lo llevó Al Gore, ex-vicepresidente de los EE.UU., candidato perdedor a la presidencia de EE.UU. en 2000 y activista contra el cambio climático). 


Gracias a las imágenes que se publicaron de ella cuando se conoció su historia, algunos de aquellos niños que había salvado la encontraron y pudieron agradecerle lo que había hecho por ellos. 

El 12 de mayo de 2008, falleció a la edad de 98 años. 


En 2009, la CBS hizo una película sobre su vida: The courageous heart of Irena Sendler, dirigida por John Kent Harrison y protagonizada por Anna Paquin (ganadora de un Óscar a la mejor actriz por El Piano y de un Globo de Oro por la serie televisiva True Blood).

lunes, julio 26, 2010

¿Derecho a ser padres?


Hoy voy a plantear un tema muy escabroso y lo sé. Algunos incluso pueden mirarme raro por lo que voy a decir. Me da igual. A las cosas hay que llamarlas por su nombre y ser claros, porque creo que estamos en un momento en que la sociedad empieza a zozobrar hacia un lado un tanto siniestro. 

¿Existe el derecho a ser padres? 

La respuesta es: No. No es ni un derecho natural, ni un derecho reconocido por ningún sistema legal (todavía y gracias a Dios). 

¿Por qué no se considera un derecho ser padres, si tantas personas anhelan tanto tener hijos? 

Para responder a esta pregunta, antes debemos plantearnos: ¿De dónde vienen los hijos? 

Los hijos pueden tener dos orígenes: Biológico y adopción. 

Existen limitaciones claras a la hora de tener hijos biológicos, principalmente la edad de los padres y su estado de salud. Son cada vez más las parejas que tienen dificultades para tener hijos. 

Aunque no nos guste hablar de ello, en muchos casos, esta limitación viene dada por la anticoncepción mediante hormonas (especialmente cuando se consumen sin seguimiento médico), el aborto provocado (una mujer que ha padecido este procedimiento tiene un tercio de probabilidades de perder el siguiente embarazo), los implantes (tales como el DIU)... Nos empeñamos durante tanto tiempo en no tener hijos, aunque sea a costa de nuestra salud, que cuando los queremos, no llegan.

Por otro lado, está la pérdida de calidad del esperma, que es un fenómeno cada vez más frecuente. El alcohol, el tabaco, el estrés, la polución... Son muchos los factores ambientales (y hasta cierto punto también sociales) que hacer que los hombres sean cada vez menos fértiles.

Otro tema escabroso es la edad de concepción. Hace poco leí un estudio que decía que los hombres perdían gran parte de su capacidad reproductiva a partir de los 30 años. Si a eso sumamos que recomendable para la mujer tener los hijos entre los 20 y los 29 años, pero que la media española está en los 30 y un 30% de las mujeres tiene su primer hijo después de los 35, con la dificultad añadida que eso tiene, dado que todos los médicos coinciden en que a partir de esa edad el riesgo para la madre y el niño aumentan; no es de extrañar que haya tantas parejas encontrando dificultades para tener hijos biológicos.

No es extraño que nuestro país sea el tercero de la Únión Europea en tratamientos de fertilidad, ni sorprende que un 2% de los nacimientos en España se deban a este tipo de técnicas, a pesar de que su uso tiene una fiabilidad de menos del 40% para obtener un embarazo.

Por otro lado, son muchas las voces que se levantan, ya incluso entre los políticos, sobre la necesidad de mejorar el sistema de adopciones en nuestro país, con el fin de proporcionar una familia a los niños que viven en centros y a los que corren el riesgo de morir víctimas del aborto.


Es importante enteder que la finalidad de la adopción es que los niños puedan ejercer su derecho a tener un padre y una madre, como recoge la Declaración Universal de los Derechos del Niño. Por supuesto, el ejercicio de este derecho por parte de los pequeños, se encuentra con el anhelo de algunas parejas de ofrecer su familia como seno para su desarrollo. Sin embargo, el deseo de tener un hijo por parte de una pareja, no puede anteponerse al derecho del niño a tener un padre y una madre y, no sólo eso, sino el mejor padre y la mejor madre disponibles. Así, es el bien mayor del niño el que debe primar, y no el deseo de los adultos de satisfacer sus anhelos.

En este sentido, es una obviedad decir que sólo una pareja heterosexual, preferentemente con un vínculo de por vida (es decir, formalmente casados), podrá ofrecer al niño la satisfacción total de su derecho, que es tener un padre y una madre que le críen unidos y estén a su lado por el resto de su vida. Es decir, que en base al bien mayor del menor, debería primarse este tipo de familia de adopción. Sin embargo, habrá ocasiones en las que no sea posible encontrar una familia "ideal" para el niño, momento en el que será necesario buscar soluciones de compromiso, tales como ofrecer la adopción del pequeño a una persona soltera o a una pareja de personas del mismo sexo, siempre recordando que lo que ha de primar es el bien mayor del menor y no el deseo de esas personas a tener un hijo.


Querer tener hijos es algo positivo, pero querer tenerlos a cualquier precio no es razonable. Todos comprendemos que un padre biológico pierde el derecho a ejercer su paternidad si, por ejemplo, maltrata a sus hijos. Así mismo, creo que todos coincidiremos en que comprar un niño en el mercado negro no es un modo legítimo de acceder a la paternidad adoptiva, por mucho que nosotros podamos dar de todo a ese niño, cosa que sus padres biológicos (a los que es posible les hayan robado el niño) no podrían.

Sin embargo, ¿es legítimo elegir a los hijos a la carta (ya hay empresas que se dedican a ofecerte un niño con unos rasgos físicos concretos)? ¿Y despreciar la vida de un hijo porque no cumpla con nuestras espectativas (antes el baremo estaba en la discapacidad, ahora en que tenga alguna enfermedad, aunque curable, como el labio leporino, y pronto habrá quien aborte porque su hijo tendrá que llevar gafas; me consta que también hay quien aborta porque tendrá niña y quería niño y viceversa)?


Y, finalmente, ¿está justificado pagar a alguien para que tenga un hijo para nosotros (las llamadas "madres de alquiler")? ¿Acaso no sigue siendo comprar un niño, aunque su madre esté de acuerdo? ¿Es legítimo poner precio a la vida de una persona, por muy buenas que sean nuestras intenciones respecto de ella?

Mi respuesta a todas estas preguntas es inequivoca: No.

  • No es legítimo congelar a tus hijos para poder tenerlos cuando te convenga (o dejarlos indefinidamente congelados si no te conviene). 
  • No es legítimo elegir a tus hijos, como quien elige un perro. 
  • No es legítimo pagar por un ser humano, aunque sea para convertirlo en nuestro hijo. 
  • Es legítimo aceptar a los hijos que vengan de forma natural (aunque a veces sea de forma inesperada). 
  • Es legítimo aceptar nuestra incapacidad para criar a un niño e intentar encontrar una familia más apropiada para él (darlo en adopción). 
  • Es legítimo intentar responder al derecho de tener un padre y una madre que todo niño tiene abriéndole la puerta de nuestro hogar. 
  • Es legítimo amar a nuestros hijos e intentar darles la vida más feliz que sea posible.

jueves, julio 22, 2010

Hablando con propiedad... de superpoblación y pobreza


La relación muerte-pobreza

2 millones de personas mueren de hambre al día, 25.000 de ellos son niños.

20.000 niños mueren al día por enfermedades prevenibles. El 50% de las muertes de niños en países desarrollados están relacionadas con la desnutrición.

5.700 personas mueren al día por el sida. 

500.000 mujeres mueren al año por complicaciones relacionadas con la maternidad., el 95% en África y Asia Una mujer africana tiene 175 veces más probabilidades de morir en el parto que una mujer de un país desarrollado. 

46 millones de niños mueren al año por causa del aborto provocado, 68.000 de sus madres mueren con ellos en el proceso (13% de la mortalidad materna mundial). Más de 100.000 de esos niños murieron en España, para una tercera parte de las madres no era la primera vez.

No he podido acceder al número de muertes que producen las guerra al año.

La pobreza en cifras

1.000 millones de personas viven en la pobreza, 1 millón de ellos en España. 

1.300 millones de personas viven con menos de 1 $ al día, 3.000 millones (casi la mitar de la población mundial) con menos de 2 $.

Población mundial

6.000 millones y medio de personas habitan el planeta Tierra.

10.800 millones de personas será la población de la Tierra en 2050, momento en que las estimaciones dicen que se estancará. 


El contexto

El 20% de la población mundial acapara el 80% de la riqueza del mundo (entre los que seguro te encuentras tú si estás leyendo esto). 

La ONU estima que la Tierra puede producir comida para alimentar diariamente a 12.000 millones de personas (casi el doble de la población mundial actual). 

Análisis

Sin mitologías, ni misticismos, podemos afirmar que la Tierra puede soportar y sustentar a toda la humanidad presente y estimada.

Existen dos problemas de reparto:

1. Reparto geográfico


2. Reparto de la riqueza


Sin embargo, la tendencia del crecimiento estimado de la población es desigual por regiones, esperándose un decrecimiento en Europa, frente a un crecimiento en el resto del mundo. 

Evolución de la Población Mundial por Continente
Continente Año 2010 Variación 2010 – 2050 Año 2050
millones % millones % Particip. (%) millones %
Asia 4.149,3 60,4% 1.354,0 33% 50,7% 5.503,3 57,7%
África 1.016,5 14,8% 1.056,5 104% 39,5% 2.073,0 21,7%
América 936,9 13,6% 326,8 35% 12,2% 1.263,7 13,2%
Oceanía 35,3 0,5% 14,8 42% 0,6% 50,1 0,5%
Europa 728,8 10,6% -79,9 -11% -3,0% 648,9 6,8%
Total Mundial 6.866,9 100,0% 2.672,1 39% 100,0% 9.539,0 100,0%

¿La pobreza es un problema global? Sí. 

¿Existen recursos para atender las necesidades de toda la población mundial? Sí. 

¿La superpoblación es un problema global? No. 

¿La distribución de la riqueza es un problema real? Sí.

lunes, julio 19, 2010

Con la muerte en los talones


Hoy día, parece más importante garantizar un presunto derecho a morir, que el innegable derecho a vivir. 

No debemos extrañarnos de que, después de que nos hayamos creído con derecho de decidir si nuestros hijos viven o mueren, ellos reclamen su parte para decidir sobre nosotros. 


Las razones para abortar y eutanasiar son muy similares, si lo pensamos un poco. 

Algunos abortan porque tener un hijo cuesta mucho dinero. Otros eutanasian porque ahorra dinero e, incluso, puede traer de la mano una herencia. 

Un motivo frecuente para abortar está relacionado con la capacidad percibida de ocuparse de un ser dependiente. Lo mismo ocurre con la eutanasia. 


La comodidad puede ser otra de las razones aducidas: Es que me va a cambiar la vida, y no me apetece. 

La falta de apoyo social es una de las más terribles. El estado se desentiende con la misma facilidad de las madres en riesgo de exclusión, como de las familias con personas dependientes a su cargo. 


Las empresas perciben negativamente las cargas familiares, y les da igual que sean en forma de hijos, que de personas dependientes a cargo de un potencial empleado. 

Consideramos que si no podemos ofrecer la mejor vida del mundo a un niño, es mejor que no nazca. Si no podemos ofrecer la mejor vida del mundo a un enfermo, es mejor que deje de vivir. 


El entorno nos presiona. ¡Qué egoísta es que tengas ese hijo! ¡Qué egoísta es que no ayudes a morir a esa persona! 

En ambos casos, nos creemos con derecho a decidir qué vidas merecen ser vividas y quiénes están mejor muertos que vivos. 

La muerte es más barata que la vida. 

"Quien a espada mata, a espada muere."

jueves, julio 15, 2010

Días de cine

Echo un vistazo a mi propio blog y parece que todo lo que cuento es negativo. Sin embargo, en esta sociedad también hay cosas positivas y hoy quiero compartir con algunas de ellas. 

En los últimos tiempos, casi todos nos quejamos de la falta de valores que existe en el cine, en el que parece que sólo nos muestran sexo, violencia y evansión de los problemas. Sin embargo, en los últimos tiempos, han salido algunas películas que merece la pena ver, por los valores que transmiten. Si me permitís, os voy a hablar de algunas de las que a mí me han gustado.

Bella (Alejandro Gómez Monteverde, 2006)



Esta película cuenta la historia de una camarera neoyorquina a la que la vida se le tuerce el día que se entera de que está embarazada y su jefe la despide. Parece que todo le sale mal y que a nadie le importa, hasta que José, el cocinero del restaurante en el que trabajaba, le propone pasar un día juntos. No es un romance, pero sí una historia de amor y amistad desinteresados. La película nos cuenta cómo estas dos personas pasan un día juntos y eso les cambia la vida. 

Contra todo pronóstico, esta película hizo muy buena taquilla y ha llegado a casi todos los rincones del mundo, ayudando a mucha gente a descubrir que los valores de la amistad, la familia y la entrega generosa al otro son las llaves de la felicidad humana.

La última cima (Juan Manuel Cotelo, 2010)


Película documental sobre la vida de Pablo Domínguez, sacerdote y montañero que falleció en un accidente en el Moncayo en febrero de 2009. 

Un director chiflado que ocupa casi tantos fotogramas como el protagonista, unos paisajes preciosos del lugar donde Pablo perdió la vida, los testimonios de familiares, amigos, alumnos, compañeros... Todo puesto en contrapunto a una sociedad en la que vivir como un sacerdote y morir como un montañero parecen absolutamente absurdo y que, sin embargo, llenan de esperanza y alegría a aquellos que tuvieron la suerte de conocerle. 

Además del trailer, aquí tenéis los primeros 5 minutos de la película. 


The blind side / Un sueño posible (John Lee Hancock, 2009)


Sandra Bullock se lleva un óscar gracias a su interpretación de una madre de familia cristiana, republicana y amante del fútbol americano. 

Todo empieza cuando un enorme chico negro consigue entrar contra todo pronóstico en una escuela cristiana, pues el entrenador del colegio ve en él un potencial deportivo. Sin embargo, el chaval no tiene hogar y vaga por ahí, hasta que una señora se fija en él y, viendo que no tiene dónde ir, le ofrece pasar la noche en su casa. Desde ese momento, la vida del chico y de la familia de la señora empiezan a transformarse. 

Quizá lo más hermoso es que está basada en hechos reales, sobre cómo un chico negro y pobre se convirtió en una estrella del fútbol americano. 

Toy Story 3 (Bradley Raymond, 2010)


Este fin de semana llega a las carteleras españolas la nueva entrega de Toy Story, que cuenta las nuevas aventuras de los juguetes más famosos de la gran pantalla cuando Andy, su dueño, tiene que ir a la universidad y decide mandarlos a una guardería. 

Una nueva entrega de Pixar, que siempre se ha caracterizado por los valores que transmiten todas sus películas, ensalzando los valores de la familia (Buscando a Nemo, Los Increíbles), la amistad (Toy Story), la defensa de los débiles (Monstruos S.A.), el matrimonio y la vida plena a cualquier edad (Up)... Incluso el Vaticano ha alabado los valores de esta nueva película.

Yo no pienso perdérmela, desde luego.

lunes, julio 12, 2010

Los obispos aragoneses en defensa de la vida, ¿y tú?

Reproduzco la carta de los obispos aragoneses, que hablan con toda claridad y verdad sobre la nueva ley del aborto. Es larga, pero merece la pena leerla.

CARTA PASTORAL DE LOS OBISPOS DE LAS DIÓCESIS DE LA PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE ZARAGOZA Y DEL OBISPO DE JACA, “NO PODEMOS CALLAR, DEBEMOS ACTUAR”, A PROPÓSITO DE LA ENTRADA EN VIGOR, EL PASADO 5 DE JULIO, DE LA LEY DEL ABORTO DE 3 DE MARZO DE 2010

A todos los sacerdotes y consagrados, religiosos y seculares, y a todos los fieles cristianos de nuestras Iglesias particulares, como también a todos los hombres de buena voluntad.
Amadísimos hijos:

Acaba de entrar en vigor la ampliación de la ley del aborto con la Ley 2/2010 de 3 de marzo, llamada eufemísticamente “Ley Orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo”. Callar y no hacer nada ante este nuevo y gravísimo atentado contra la vida de los más inocentes nos puede convertir en cómplices por omisión. Por eso, no podemos callar y debemos pararnos a pensar qué respuesta activa en favor de la vida debemos dar cada uno: individuos, familias, comunidades, instituciones…, todos.

En primer lugar, hay que dejar bien claro que el mayor rechazo y la más grande repulsa que merece la nueva ley del aborto, en vigor desde el pasado 5 de julio, no significa que fuera aceptable la ley anterior. En la práctica, ya existía el aborto libre en España bajo la presunta justificación de embarazo con riesgo para la salud psíquica de la madre. Lo prueban las cifras crecientes de aborto, por encima ya de 150.000 al año los oficialmente registrados. Y no contamos los no registrados, como tampoco los producidos por la así llamada ‘píldora del día después’, por las técnicas de reproducción asistida y por otros procedimientos. La situación era ya devastadora y ahora lo va a ser más todavía.

La nueva ley del aborto añade nuevas razones de inmoralidad e injusticia a la anterior. Entre las más graves están las siguientes: Considera el aborto como un derecho de la mujer hasta la semana 14 de gestación, negando en ese tiempo el derecho fundamental a la vida del hijo concebido. De ese modo, considera el aborto como un modo más de ‘planificación de la reproducción’ y de anticoncepción. Atenta contra la responsabilidad y misión de la familia al permitir el aborto a las jóvenes desde los 16 años sin el conocimiento de sus padres si así lo quieren ellas. Impone la instrucción práctica para realizar abortos en la formación de los médicos, cuando el aborto no es un verdadero acto médico, porque no corresponde al fin de la Medicina, y la Universidad debe formar médicos, sólo médicos. Puede restringir el derecho a la libertad de conciencia y a la consiguiente objeción de los profesionales sanitarios. Impone un programa educativo escolar en la infancia y en la juventud que es abortista y con una idea falsa de la sexualidad humana. Con lo cual, la nueva ley se arroga despóticamente competencias que no le corresponden en la educación moral de los escolares y atenta contra el principio de subsidiaridad respecto de los padres de familia.

El aborto ni es ejercicio del derecho a la maternidad, ni es un derecho de la mujer a su autodeterminación, ni es un modo de promover la salud sexual y reproductiva. El aborto es la acción de matar intencionalmente al hijo concebido, ya vivo y no nacido todavía. En modo alguno se puede afirmar que la mujer embarazada y el varón responsable del embarazo sólo ‘serán’ padres en el futuro, tras su aceptación libre y consciente del fruto de su unión. No. El y ella ya son padres en el presente. El hijo no es ‘algo’ que se puede eliminar si interesa, sino ‘alguien’ a quien se debe amar dando desinteresadamente la vida por él.

El bien de la vida humana y el derecho correspondiente a la misma son inviolables e incondicionales. La vida humana es siempre un bien, y ha de ser reconocida como tal en cada uno por el mero hecho de existir, por el simple hecho de darse. No se necesita ningún otro título para tener la dignidad propia de la persona humana. Este valor y esta dignidad no se tienen porque los reconozca el Estado o la ley, sino que pueden ser reconocidos porque se tienen con anterioridad, por el mero y simple hecho de su existencia, porque son a priori. Y este valor y esta dignidad los tienen todos seres humanos desde el momento de la concepción hasta el de su muerte natural, independientemente de sus condiciones de desarrollo, salud, calidad de vida o integridad físico-psíquica.

Ninguna circunstancia puede justificar ni convertir en moralmente aceptable el hecho de causar la muerte intencionalmente a un ser humano inocente. Pues bien, dado que eso es precisamente lo que pasa con el aborto, éste es siempre, para todos y sin excepción, un acto inmoral de la máxima gravedad.

La mujer es quien acude a abortar, pero no siempre lo hace con plena libertad. Circunstancias que pueden parecerle sin salida y el hecho de verse abandonada e incluso empujada a abortar por quienes habrían debido apoyarla en su embarazo, pueden disminuir su responsabilidad moral. Lo sabemos y lo tenemos en cuenta. Pero eso no puede convertir en moralmente aceptable el hecho del aborto. Objetivamente el aborto es un crimen abominable, como afirma el Concilio Vaticano II.

En la ley que acaba de entrar en vigor, se afirma que el aborto es un derecho de la mujer en las primeras 14 semanas del embarazo. Se presenta aquélla como una ley que defiende y promueve la libertad y la dignidad de la mujer. Pero, en realidad, hace todo lo contrario. La primera víctima del aborto es el hijo que se elimina matándolo en el propio seno materno. La segunda víctima, independientemente de que se tenga o no conciencia de ello, es la mujer, la madre, porque ésta mata a su hijo y a la vez mata su maternidad, algo intrínseco a su femineidad, un significante maravilloso y exclusivo de esa forma de presentarse y de realizarse el ser humano, que es la mujer, una forma cardinalmente distinta y complementaria a aquella en que se muestra el ser humano varón. Huelga decir que femineidad y masculinidad constituyen las dos formas cardinales únicas de ofrecerse el ser humano en el mundo, dos formas idénticas en su esencia, pero distintas y complementarias. Pues bien, el aborto deja una herida tal en la mujer, que sólo la acción de la gracia divina del perdón podrá sanar definitivamente. Y la responsabilidad de esta herida y la herida misma se extienden también al padre y a quienes deberían haber apoyado la vida del concebido y no lo han hecho.

A veces se oye decir: ‘yo no abortaría, pero estamos en una sociedad plural y hay que aceptar que lo hagan los que tienen otro modo de pensar’. Los que así hablan no tienen en cuenta a los hijos que son eliminados. Uno de los mínimos éticos que toda sociedad ha de exigir incondicionalmente a sus miembros para poder ser comunidad humana es el contenido en el quinto mandamiento de la ley mosáica, asumida por el evangelio de Cristo: “¡No matarás!”. Abrazar este mínimo ético no depende de tener una u otra mentalidad, pues constituye éste uno de los preceptos morales mínimos necesariamente exigidos para convivir humanamente. Y, como tal, está siempre presente de forma natural en el corazón de todo hombre y de toda mujer.

Una sociedad libre, pluralista y abierta ha de fundarse sobre la verdad y el bien, y debe afirmar, promover y custodiar efectivamente el primero de los derechos fundamentales de todos sus miembros: el derecho a la vida. Una sociedad que promulga leyes que niegan el derecho a la vida de algunos de sus ciudadanos no está construida sobre la verdad y el bien y, por tanto, carece de futuro. Podrá tener aspectos apreciables, pero sus pies son de barro y acabará más pronto o más tarde por derrumbarse. Además: al reconocer como derecho que unos ciudadanos puedan matar impunemente a otros y negar el derecho a la vida, ya ha comenzado su destrucción. Hoy lo hacen los legisladores ampliando la práctica del aborto; mañana, podría presumirse hagan aquellos formalmente lo mismo con la legalización de la eutanasia.

Todos hemos recibido la vida como un don. Y la vida, que hemos recibido como don, nos constituye a cada uno en don para los demás. El aborto nos importa a todos, porque tiene consecuencias sociales para todos. En cada aborto procurado son eliminados quienes estaban llamados a ser un don para los demás y el don que con ellos y en ellos se nos quería comunicar. En el que es abortado, ¿qué bienes nos iban a llegar a todos y hemos perdido? Cada aborto tiene inevitablemente una gran repercusión social para el presente y para el futuro. Este daño deberá ser redimido.

¿Cómo responder a la ampliación del aborto? ¿Con pasiva resignación? ¿Con un corazón frío y embotado? ¿Afirmando que nada puede cambiar? No. Es preciso actuar renovada e incansablemente. En la sangre de Cristo muerto y resucitado para nuestra salvación tenemos la certeza de que la cultura de la vida vencerá.

Es preciso establecer cauces para ayudar a las madres que se encuentran tentadas de abortar ofreciéndoles alternativas efectivas y sosteniendo cada vez mejor las ofertas diocesanas ya existentes.
Es preciso cultivar la disposición a la adopción en los matrimonios idóneos que no pueden tener hijos y también en los que los tienen. Es preciso apoyar efectivamente la posibilidad de llevar adelante el embarazo para entregar en adopción al recién nacido cuando los padres biológicos no se pueden hacer cargo de él. Es preciso revisar los procedimientos de adopción nacional, para facilitarla procurando siempre el mayor bien del hijo adoptado.

Es preciso seguir ofreciendo una adecuada educación afectivo-sexual según la verdad del hombre y de la mujer, y según la verdad de la procreación humana, tal como ésta es conocida y enseñada por el Magisterio de la Iglesia, madre y maestra.

Es preciso ofrecer a las mujeres que han abortado o que se han visto empujadas a ello la reconciliación con Dios, consigo mismas y con sus hijos por medio del encuentro con Cristo en el sacramento de la confesión. Cristo quiere perdonarlas, hacer que nazcan de nuevo por el don del Espíritu Santo y regalarles vivir en el seno de una comunidad cristiana. Así, se convertirán en testigos y misioneras del Evangelio de la vida para el desafío del difícil tiempo presente. Esa es una misión que todos tenemos y que todos debemos cumplir con la ayuda de Dios, la cual no nos faltará nunca.

Que el Señor nos ayude con su gracia a disipar las profundas tinieblas que se ciernen sobre la conciencia de los hombres de nuestro tiempo y que no pocas veces la ciegan. Y que la luz de la verdad sobre el hombre, una luz que emerge de la razón no ideologizada y, de forma total y plena, de la Revelación, comience a brillar en nuestro horizonte.

Dado en Zaragoza, a 16 de julio,
Memoria obligatoria de Nuestra Señora del Carmen,
del año de gracia de 2010

† Manuel Ureña, Arzobispo Metropolitano de Zaragoza
† Jesús Sanz, Arzobispo Metropolitano de Oviedo y Administrador Apostólico de Huesca y de Jaca
† Alfonso Milián, Obispo de Barbastro-Monzón
† José Manuel Lorca, Obispo de Cartagena y Administrador Apostólico de Teruel y de Albarracín
† Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba y Administrador Apostólico de Tarazona

sábado, julio 10, 2010

Quien se pica...

Hoy sale a la luz un artículo de opinión de El País en la sección de sociedad (la verdad es que nunca consigo leer un artículo suyo que se limite a dar una noticia en condiciones y sin meter nada de su cosecha...). Se titula Valencia mostará imágenes de fetos a la mujer que quiera abortar


Una vez más, se ve el plumero a los que desean que las mujeres aborten , independientemente de su propio criterio. La Comunidad Valenciana anunció ayer que informará a las mujeres sobre las alternativas que existen (Valencia tiene un programa específico de ayuda a la mujer embarazada, gracias a la presión que durante años han hecho los grupos pro-familia y pro-vida) y ofrecerá imágenes médicas para que la mujer pueda hacer un juicio moral sobre lo que va a pasar antes de que pase. La idea no es juzgar a las mujeres, sino que ellas, con la información en la mano, puedan decidir por sí mismas si lo que van a hacer es realmente lo que quieren hacer. 

Muchos se han molestado, pues consideran que las mujeres sólo deberían tener información que no modifique su decisión de abortar. Se le puede facilitar toda la información necesaria para que elija el aborto, pero no para que pueda elegir seguir adelante con su embarazo. 

El año pasado, cuando estuve en Estados Unidos, existía un debate similar porque algún estado estaba en fase de sacar una ley sobre la información que las clínicas abortistas tenían que dar a las embarazadas antes de abortar, y ésta incluía imágenes médicas de su propio embarazo (una ecografía del momento en que decidía asesorarse). El debate estaba servido, en un país en el que los abortorios se saltan la legislación (tremendamente permisiva) para no mermar su negocio. De hecho, en las clínicas abortistas (como las de la cadena Planned Parenthood) los empleados tienen prohibido hablar de embrión, porque dota de demasiada humanidad a lo que pretenden extirpar. Si una mujer pregunta qué es lo que tiene dentro de sí (pregunta muy frecuente entre mujeres que no querrían abortar, pero se ven abocadas a ello), deben decirles que es "un conjunto de células" o "un tejido", pero nunca pueden hablar del ser vivo y humano que se está desarrollando en su interior. 

¿Por qué tanto miedo a que las mujeres tengan información? ¿Por qué no quieren que las mujeres sepan qué es exactamente lo que tienen dentro de sí? 


La respuesta es sencilla: Muchas no abortarían. 

Algunas mujeres, van a abortar convencidas de que su decisión es la mejor y ninguna foto, ningún argumento sobre la vida que llevan en su interior, harán que cambien de idea. Ellas saben que es a su hijo a quien están abortando, pero consideran que es un "mal menor" tener que eliminarlo. 

Sin embargo, muchas mujeres (la mayoría) van a abortar no teniendo deseo de hacerlo y cuestionándose constantemente si lo que están haciendo es lo correcto. Dan el paso, porque se sienten presionadas por el entorno, pero tendrían a sus hijos si las circunstancias no fueran tan adversas. Tienen dudas morales sobre lo que van a hacer y muchas veces preguntan qué es aquello que les van a quitar, porque si no es su hijo, si sólo es un "grupo de células", un "tejido", pueden hacerlo; pero si es más que eso... Si es más que eso, igual aún pueden darse la vuelta y marcharse a sus casas. 


Esas son las mujeres que, después de abortar, descubren que la mal llamada "interrupción voluntaria del embarazo" (que no interrumpe, elimina) ha destrozado dos vidas, la de sus hijos, y la suya propia. Son las más expuestas al síndrome post-aborto y las que entran en plataformas como la Asociación de Víctimas del Aborto, que denuncia constantemente que a las mujeres no se les da la información que realmente necesitan para decidir libremente. 

Ahora la Comunidad Valenciana quiere dar esa información a las mujeres. Quien quiera, pasará de largo de las imágenes, como pasará de largo del infumable texto (texto 1, texto 2) que ha escrito el gobierno central para informar a las mujeres sobre las ayudas que ofrecen a las madres (que es rídicula y mermando), y elegirán abortar, porque ya lo tenían decidido. Otras, echarán un ojo a la información y decidirán que quieren abortar, porque es lo único que pueden hacer. Finalmente, habrá algunas que, con toda la información en la mano, se darán la vuelta y buscarán la manera de sacar adelante a sus hijos, porque considerarán que, a pesar de las dificultades, es lo correcto. 


No entiendo por qué quieren privar a las mujeres de esta información, que les ayudará a tomar una decisión con la que puedan vivir el resto de sus vidas. No sé si elegirán abortar o no, habrá de todo, pero, al menos, no tendrán que sufrir por sentirse engañadas en la información que recibieron.

Lo que les molesta a los pro-aborto es que las mujeres, en el uso de su libertad, puedan elegir de verdad y decidan no someterse al aborto. Hay muchos intereses económicos y políticos de por medio. Se ponen en modo paternalista con las mujeres, diciendo que hacer que conozcan qué es lo que hay dentro de ellas, qué va a suceder en el quirófano, sólo las hará sufrir y que es mejor evitarles esa información, que podría hacerlas cambiar de opinión. 

Por otro lado, está la oposición de algunos a que los profesionales ejerzan su derecho constitucional a la objeción de conciencia. Consideran que este "derecho" que se han inventado está por encima de la conciencia de las personas y a esas personas que eligen no tomar parte en un aborto las están coaccionando, colocándolas en listas negras de profesionales o, directamente, negando que puedan ejercer ese derecho. Nadie tiene derecho a obligar a otra personas a actuar contra su conciencia. 


Y, al final, a eso se reduce todo, a la conciencia. Los pro-aborto quieren que la gente no tenga conciencia, que sus decisiones no puedan ser tomadas en base a sus propios criterios morales, que la gente tenga acceso a la información necesaria para que su propia conciencia decida si lo que van a hacer está bien o mal. Quieren que todo el mundo dé por bueno el juicio moral que ellos han hecho por adelantado y que las conciencias individuales sean anuladas, en favor de sus propios intereses. 

Por sus obras los conoceréis...

lunes, julio 05, 2010

Luto por el genocidio


Hoy es un día triste para todas las personas, independientemente de sus creencias religiosas, ideológicas, condición social o sexual. Hoy es el día en que nuestra sociedad implanta por ley el fracaso como un éxito. 

Fracasamos en educación, fracasamos en garantía social, fracasamos en cobertura sanitaria, fracasamos en derechos humanos fundamentales, fracasamos antes la naturaleza, fracasamos ante la vida... Ni que decir tiene, que fracasamos ante el Amor. 

España lleva 25 años fracasando en todos estos aspectos, arrastrando como consecuencia 1.500.000 de muertos (tantos como habitantes tiene Cantabria). No ha sido la enfermedad, ni un accidente, ni la consecuencia de algún factor ambiental que ha minado la salud de nuestro país... No. 

Estamos hablando de muertes violentas, en su gran mayoría por desmembramiento, envenenamiento o abrasión. Y, lo más grave, hablamos del genocidio sistemático de seres humanos que acababan de empezar su andadura en la vida, que tenían todo el futuro por delante.

Embrión de 14 semanas abortado

¿Cuál ha sido el delito de estos pequeños para acabar, no ya en la fosa, sino en la papelera? Ser imperfectos, inoportunos, no deseados, no buscados y, por supuesto, no amados.

Sin embargo, esos pequeños no han sido las únicas víctimas, también sus madres, muchas veces forzadas por sus padres, parejas, jefes... o incluso por una sociedad que no les da ninguna asistencia, han sufrido y sufren los efectos de este trájico ultraje.

Niños abortados en una papelera

¿Y qué me decís de la sociedad? ¿Sabíais que el número de niños que mueren al año en los abortorios es coincidente con el número de niños que le faltan a nuestra natalidad para que exista reemplazo generacional? Es decir, que si a esos niños se les permitiera nacer, nuestra sociedad no estaría envejeciendo al ritmo vertiginosos que estamos sufriendo, sino que estaría perfectamente saneada. 

Hoy entra en vigor la ley que pretende dar solución a este problema. Dicen que es más garantista y que reducirá el número de abortos. ¿Por qué será que no me lo creo? 

Una de las razones que aducen para afirmar que es más garantista es que ninguna mujer podrá ir a la cárcel por abortar. En 25 años de la ley actual, que sólo despenalizada algunos casos y que todo el mundo se ha saltado a la torera, ninguna mujer ha tenido que enfrentarse a un tribunal y, mucho menos, a un intento de condena. Los únicos que han sido condenados han sido algunos  (demasiado pocos) de los médicos sin escrúpulos que se han lucrado en el delito (y que, sorprendentemente, han formado parte de la comisión de expertos para el desarrollo de esta nueva ley). Por tanto, a quien protege esta ley no es a la mujer, sino a los médicos que prepetran estos brutales asesinatos en masa. 

Otra de las razones son los nuevos plazo,s presuntamente más garantistas. Sin embargo, la ley anterior ya tenía unos plazos, que, además, eran más cortos para la mayoría de los supuestos, quedando en 12 semanas, frente a las 14 de la nueva ley, que permite abortar sin aducir motivo alguno. Sin embargo, ambas legislaciones coinciden y reiteran sus amplios coladeros para que cualquier niño pueda ser eliminado hasta las 22 semanas de gestación. Exactamente, ¿en qué hemos mejorado? 

Embrión de 14 semanas

También dicen que la nueva ley mejorará la educación sexual de los jóvenes, con programas educativos en los centros escolares. Sin embargo, estos programas reiteran todos los fallos de los anteriores, poniendo su único acento en el uso del preservativo e incitando a los jóvenes a iniciar sus relaciones sexuales a edades tempranas, con la única consecuencia histórica del aumento de embarazos "no deseados" y de la transmisión de enfermedades venéreas. Por si esto fuera poco, además pretenden que esta "educación sexual", con un acento concreto en la ideología de género, sea obligatoria, privando a los padres de su derecho constitucional a elegir la formación moral que quieren para sus hijos, convirtiendo estas prácticas en un nuevo intento de adoctrinamiento ideológico.

Desde hoy, es legal el homicidio sin móvil, la condena a muerte sin juicio, el asesinato eugenésico. Desde hoy, millones de seres humanos serán privados del único bien que poseen: La vida. Desde hoy, los asesinos y sus cómplices tienen la garantía institucional de que las muertes que perpetren no serán perseguidas, sino ensalzadas.

Éste es el día por el que nos juzgarán nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos. Porque hoy, hemos hecho ley que sus vidas nos pertenecen y que tenemos derecho a decidir si pueden continuar viviendo o deben morir.



¿Y los que vivan? Los que vivan nos reprocharán que les hemos dejado una sociedad sin futuro, que matamos a sus coetáneos, a los que tenían que ser sus compañeros de colegio, sus amigos, sus rivales, sus parejas, los padres de sus hijos... También los que tenían que ayudarles a sacar adelante el futuro, que lastrará sus vidas por la gran cantidad de viejos de los que tendrán que hacerse cargo socialmente, porque no fuimos lo bastante valientes como para aceptar que las personas de su generación nacieran y les ayudaran a sacar adelante nuestra sociedad, que para entonces será suya.

Hoy es un día de luto. Por los niños. Por sus madres. Por la sociedad. Por el futuro.