lunes, julio 19, 2010

Con la muerte en los talones


Hoy día, parece más importante garantizar un presunto derecho a morir, que el innegable derecho a vivir. 

No debemos extrañarnos de que, después de que nos hayamos creído con derecho de decidir si nuestros hijos viven o mueren, ellos reclamen su parte para decidir sobre nosotros. 


Las razones para abortar y eutanasiar son muy similares, si lo pensamos un poco. 

Algunos abortan porque tener un hijo cuesta mucho dinero. Otros eutanasian porque ahorra dinero e, incluso, puede traer de la mano una herencia. 

Un motivo frecuente para abortar está relacionado con la capacidad percibida de ocuparse de un ser dependiente. Lo mismo ocurre con la eutanasia. 


La comodidad puede ser otra de las razones aducidas: Es que me va a cambiar la vida, y no me apetece. 

La falta de apoyo social es una de las más terribles. El estado se desentiende con la misma facilidad de las madres en riesgo de exclusión, como de las familias con personas dependientes a su cargo. 


Las empresas perciben negativamente las cargas familiares, y les da igual que sean en forma de hijos, que de personas dependientes a cargo de un potencial empleado. 

Consideramos que si no podemos ofrecer la mejor vida del mundo a un niño, es mejor que no nazca. Si no podemos ofrecer la mejor vida del mundo a un enfermo, es mejor que deje de vivir. 


El entorno nos presiona. ¡Qué egoísta es que tengas ese hijo! ¡Qué egoísta es que no ayudes a morir a esa persona! 

En ambos casos, nos creemos con derecho a decidir qué vidas merecen ser vividas y quiénes están mejor muertos que vivos. 

La muerte es más barata que la vida. 

"Quien a espada mata, a espada muere."

2 comentarios:

Francisco Javier dijo...

Bonitas fotos

Marisunflowers dijo...

Aunque a veces ponga fotos duras, porque considero que son necesaria, siempre es más agradable poner fotos cargadas de esperanza, como éstas. ^_^